Los gijoneses podrán empezar a familiarizarse con las balizas luminosas en los próximos días. El área de Tráfico y Seguridad Ciudadana ha decidido no iniciar la instalación en las calles del centro, sino en los pasos de peatones de la zona de la Feria de Muestras, concretamente en los dos situados ante el Palacio de Deportes, en un principio previstas para una segunda o tercera fase. Será la próxima semana, tras haberse adjudicado los trabajos hace unos días, y los motivos del cambio son principalmente dos. En primer lugar, porque su instalación puede conllevar incluso el corte del tráfico por unas horas, pues entraña cierta complejidad técnica. De esta forma, los técnicos prefieren iniciar la colocación en un lugar donde se ocasionen menos problemas de circulación que en el centro. Por otro lado, servirá para que conductores y peatones se familiaricen con esta nueva medida que pretende, al igual que el resto de las incluidas en el Plan de Movilidad, reducir la siniestralidad en Gijón.
Las balizas son dispositivos que sobresalen un centímetro, aproximadamente, del suelo, y que marcarán los pasos de peatones más utilizados o problemáticos. En los puntos que cuenten con señalización semafórica, los dispositivos se iluminarán cuando el semáforo se ponga en verde para los peatones. En los que no cuenten con ello, los técnicos estudian que puedan estar encendidas todo el día, pero con distinto grado de luminosidad dependiendo de la hora del día, ya que las balizas así lo permiten.
Una vez que esté regulado y comprobado su funcionamiento, los dispositivos se irán instalando progresivamente hasta en 40 pasos de peatones de la ciudad. Serán necesarias unas 200 balizas y las primeras, tras el Palacio de Deportes, llegarán a las calles de Moros, Begoña -en el cruce con Tomás y Valiente-, Felipe Menéndez -en el cruce con Pedro Duro- y Llanes -con Portugal-. En próximas fases, las balizas llegarán también a Viesques.
La adjudicación e instalación de estos dispositivos, que ya funcionan en otras ciudades, se aceleró, tal y como reconocieron los propios responsables de Tráfico y Seguridad Ciudadana, tras la punta de siniestralidad registrada en los primeros meses del año. Ocho atropellos en cuatro meses llegaron a preocupar a todo el equipo de gobierno, a pesar de que las cifras indican que los accidentes se han reducido desde 2001 en un 22,6% y el número de víctimas en un 55%: en 2001 se contabilizaron 78 y en 2006, 35. De todos los accidentes, tan sólo se consideran de gravedad un 1,54%, cifra que está por debajo del porcentaje medio registrado en España en incidentes en la vía urbana, que es del 1,79%.
Lo cierto es que la preocupación por los accidentes que tienen lugar en las vías urbanas ha llegado también a la Dirección General de Tráfico, que pidió a los ayuntamientos que pusieran en marcha medidas de prevención. En el caso de Gijón, cuenta con un Plan de Movilidad desde 2002, con muchas de las cuestiones planteadas por la DGT. Las últimas en ponerse en marcha fueron los pasos de peatones elevados y nuevas regulaciones semafóricas en cruces conflictivos, entre otros. Todo ello, para dar mayor seguridad a conductores pero, especialmente, a los peatones, que se 'enfrentan' a un parque móvil de 106.000 turismos, 7.081 ciclomotores y 6.592 motocicletas, cifras que no han hecho más que aumentar, y mucho, en los últimos años.
Pero, al mismo tiempo, el Ayuntamiento ha aumentado también el número de controles de alcoholemia, velocidad y documentación. El pasado año se realizaron 6.583 pruebas de alcoholemia; 103.067 de velocidad y 2.512 de documentación. Y como consecuencia de ello la Policía Local de Gijón detuvo a 702 personas por delitos contra la Seguridad del Tráfico.
La presión contra las infracciones continúa, y sólo en el primer trimestre de 2007 se han realizado más de 1.700 controles de alcoholemia. Diez dieron positivo.