El psiquiatra Rubén Prieto Rodríguez-Ponga falleció ayer al no poder sobreponerse a una grave enfermedad que le fue detectada el pasado mes de setiembre. Era uno de los más prestigiosos profesionales de su especialidad y supo granjearse un gran éxito entre los pacientes a base de su tesón y sus amplios conocimientos. En 1973 fundó la clínica de La Providencia, en El Rinconín, al frente de la cual estuvo más de 30 años.
Con su muerte, deja viuda a Rocío Robles Arrufat, con la que tenía dos hijos: Hugo y Rocío. Lloran su pérdida también sus dos nietas -Carmen y Covadonga-; su hermana María Dolores Prieto Rodríguez-Ponga; sus hijos políticos Sira Fernanda Leal Álvarez y Pablo Menéndez Llamazares; así como numerosos amigos y allegados.
Rubén Prieto Rodríguez-Ponga nació en la zona de El Bibio y cursó estudios en el colegio del Corazón de María. Realizó posteriormente la licenciatura de Medicina en la Universidad de Salamanca y la de Pamplona. En los años 60 regresó a Asturias y puso en marcha una consulta privada a la vez que trabajaba en el Sanatorio de Salas, propiedad del padre de Margarita Salas. En 1973 fundó la Clínica de La Providencia, cercana a su domicilio.
Funeral en San José
Gran aficionado a la caza y al tiro al pichón, era uno de los habituales del Grupo Covadonga en su etapa de la calle del Molino. Practicó piragüismo durante muchos años, al igual que su hermano Ramón, quien llegó a ser campeón del Descenso del Sella. Sus amigos y familiares destacan de él «la ayuda que prestó a las familias con pocos recursos».
Sus restos mortales fueron incinerados ayer en la intimidad familiar. El funeral se celebrará hoy a las 13 horas en la iglesia parroquial de San José.