El presidente del Principado, Alberto Álvarez Areces, analizó ayer la situación generada tras la anulación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Llanes. Según el mandatario socialista, dicha sentencia no pone en duda la política del Principado en esta materia. «Es una extralimitación considerar que esa sentencia pone en tela de juicio el urbanismo que se ha desarrollado», aseguró en declaraciones a la cadena SER.
De hecho, el presidente volvió a insistir en que la anulación del planeamiento urbanístico en este municipio «se trata básicamente de discrepancias formales» y recordó que «si la CUOTA (la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio), en vez de corregir lo que venía del plan de Llanes, lo asume como tal y lo aprueba, entonces no habría sentencia en contra, porque no habría que repetir ninguna información pública». También recordó que la anulación del plan estaba recurrida.
Independencia
Areces explicó que la CUOTA -de la que dijo que «no es un organismo del Gobierno, sino que está formado por diferentes sectores de la sociedad asturiana»- había introducido en el plan que habían recibido de Llanes «elementos correctores» y que pidió aclaración y explicaciones sobre la calificación de determinados suelos urbanos. «Lo que motivó la anulación fue, basicamente, que no se hizo una nueva información pública sobre la que ya había antes», dijo.
También dejó claras las diferencias con otros casos de corrupción urbanística: «Asturias no es Marbella». Explicó que, allí, «ha sido un escándalo descomunal de falta de control y saqueo de las arcas municipales», mientras que en Llanes la anulación se anula «por un procedimiento formal», insistió.