Son pocos los concejos asturianos que pueden presumir de haber tenido a alguno de sus hijos en la conquista de México. Uno de ellos es Cabrales, municipio que era la patria de Diego de Colio, un hombre que residía en la isla de Cuba en 1518, avalado por una buena posición económica. Embarcó con Hernán Cortés en 1519 y en tierras aztecas fue herido en combate en el sitio a la ciudad de Tenochitlán.
Se le recompensó con la mitad de la encomienda de Guatichán y más tarde intervino en la conquista de Guatemala y los territorios de Teguntepe. En 1545 fue nombrado alcalde de la ciudad de Guadalajara y más tarde corregidor de Cuyutlán y Zalatitlán.
El día 27 de enero de 1563, la Corona le concedió escudo de armas. Llegó a ser juez en las minas de San Martín y hasta consiguió fundar una villa conocida como Nombre de Dios.