La obra para la construcción de la residencia de mayores de Lastres comenzará en setiembre y estará culminada «en el tercer trimestre de 2008», fecha en la que está previsto que entre en funcionamiento tanto el equipamiento residencial como el centro de día que ocupará parte de sus sótanos.
El edificio tendrá 56 plazas de alojamiento y 15 más en el centro de día y su proyecto fue presentado ayer como «un hotel de lujo» en que podrán vivir con una alta calidad de vida los mayores del municipio y a donde -insistió el padre Ángel García, presidente de Mensajeros de la Paz- «deberán acudir los hijos y los nietos para visitarles y darles cariño. De lo contrario, habremos fracasado».
Las palabras del padre Ángel llenaron de emoción el acto institucional en el que se dio a conocer a los vecinos el diseño de este inmueble, que requiere de un presupuesto de dos millones de euros y cuya ejecución será viable gracias a un convenio suscrito entre la Consejería de Bienestar Social y Mensajeros de la Paz. El acuerdo establece que la asociación no gubernamental se hará cargo de su edificación y de su gestión en los primeros años de funcionamiento, mientras que la Administración regional deberá concertar al precio público todas sus plazas hasta que quede saldada la inversión inicial. En ese momento, será el Principado quien se ocupará directamente de su gestión.
Este tipo de convenios han permitido, destacó ayer la consejera Laura González, «poner en funcionamiento un buen número de las más de 600 plazas residenciales y 250 en centros de día» que se han creado desde 2003.
En el acto, el alcalde de Colunga, Rogelio Pando, recordó en su discurso que el Ayuntamiento «ha trabajado mucho para poder llevar a cabo este proyecto», que fue promovido por las Asociaciones de Vecinos de Lastres-Luces y la Asociación de Mayores Virgen del Carmen, pero criticó «la oposición política» que han retrasado en varios meses la recalificación de los terrenos en los que ubicará el inmueble.
El acto sirvió también para hacer entrega de varios regalos a los 'abuelos de oro' de la parroquia, entre los que se encontraban Ángela Suárez Busta, de 95 años, Adosinda Menéndez González, de 75 años, y el matrimonio Quintín Cristobal y Dolores Conlledo, de 77 y 74 años respectivamente.