Viernes, 4 de mayo de 2007
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GIJÓN

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Una bebida redonda
Productores de 11 países y tres continentes participan en Sicer, una feria en la que grandes bodegueros comparten espacio con elaboradores artesanales
Una bebida redonda
JAPÓN. Yoichi Ikeda y Akiko Ikamoto, invitaban ayer al público de su stand. / LUIS SEVILLA
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DATOS
Horario: La muestra abre al público mañana sábado de 11 de la mañana a 21.30 horas, y el domingo de 11 a 14 horas.

Precio: La entrada cuesta 10 euros y permite probar las sidras mostradas. Hay un menú, con platos elaborados por restauradores asturianos, de 5 euros.

Debates: Hoy se celebra una sesión sobre 'La materia prima; variedades de manzana en las distintas regiones' y una mesa redonda sobre 'Tradición y modernidad, distintas técnicas de elaborar sidra'.

Catas comentadas: 'Top Sicer', se probará una sidra asturiana elaborada con una variedad única de manzana y una sidra alemana.

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Jerez de sidra alemán, sidra de hielo canadiense, achampanada, orujo de sidra, las naturales y espumosas y las asturianas de nueva expresión. Prácticamente todas las bebidas que salen de la fermentación y la destilación de la manzana están representadas en Sicer, la Primera Muestra Internacional de Sidra de Calidad que se organiza en Asturias.

«Los asturianos encontrarán cosas muy extrañas y pensarán que la nuestra es la mejor, pero hay que conocerlo todo», adelanta el lagarero Samuel Trabanco, mientras atiende a unos colegas franceses. Trabanco considera que la muestra no es tanto una feria en la que establecer futuros contactos comerciales como «un lugar de encuentro de culturas, tradiciones, pueblos y elaboradores de sidras, detrás de quienes hay generaciones de familias dedicadas a esta bebida».

Carlos Delgado, comisario de la muestra, no desdeña el sentido comercial de la misma: «Se juntan compradores y críticos, de forma que es una plataforma de lanzamiento en el mundo y en la que pueden relacionarse personalmente los distintos bodegueros». El organizador de esta feria de sidras incide en la idea de Trabanco: «Hay que despertar el espíritu creativo de los asturianos, que lo tienen, y que dejen de pensar que son los únicos del mundo que hacen sidra».

Desde luego que no son los únicos. En la muestra, que se celebra en la Feria de Muestras, hay once países representados: Alemania, Japón, Francia, Austria, Inglaterra, Suiza, Italia, Estados Unidos, Canadá, México y España.

Akiko Ikamoto representa a la bodega de Tokio (Japón) Nikka Whisky Distilling Co., que produce casi cinco millones de botellas al año de sidra rosada achampanada, otra dulce y otra seca. Cuentan con media docena de destilerías (sobre todo elaboran wiskhy) y también hacen 'vino de manzana'. Su ayudante, Yoichi Ikeda, afirma que en Japón no es una bebida tan popular como en Asturias, pero cree que hay mercado entre la población joven y la femenina al ser de baja graduación. Ellos exportan a una docena de países. Pero Japón cuenta además con otro stand en esta feria, el de la bodega St Cousair. Los profesionales y periodistas gastronómicos -para quienes se ha reservado la entrada a la feria en sus dos primeras jornadas- se acercaron ayer a ambos puestos con mayor curiosidad que a cualquiera de los otros.

Entre los expositores se puede pasar de las empresas de gran producción a las artesanales. Mónica Zucchia representa a la bodega italiana Terra di Chiopis, de la región de Friuli Venecia Giulia, que elabora 8.000 botellas al año. De sus plantaciones de manzana obtienen sidra dulce y espumosa.

El alemán Jurgen Kienzer, de Scau-Kelterei, elabora en el Rhin un extraño bebedizo, que en su país llaman «el jerez de manzana». Sus pomaradas contribuyen a un programa de la UNESCO de protección de la biosfera.

Sylvain Piorier, de la bodega Domaine Pinnacle, es uno de los productores de sidra de hielo canadiense que ya distribuye esta bebida en España, entre otros 25 países. Los Duty Free de los aeropuertos han sido el punto de lanzamiento de esta sidra, que elaboran desde hace sólo siete años con manzana congelada en el árbol. «Al congelarse se concentran los azúcares», comenta para desvelar el secreto de esta variedad que se ha convertido en el reclamo de la feria.

 
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