Marc Gagnon, agregado comercial de la embajada de Canadá en España, es natural de Quebec, en la zona francófona del país, que es donde hay tradición sidrera. Se ha desplazado a Gijón para dar a conocer la sidra de hielo, un producto específico de Quebec.
-¿De dónde viene la relación de Canadá con la sidra?
-Los colonos franceses empezaron a elaborarla al llegar a nuestra región. Era una bebida muy extendida hace dos siglos. Fue decayendo y en la década de los 80 sufrió una gran crisis porque el producto tenía muy mala calidad.
-¿Cómo fue posible relanzar el sector tras la crisis de las bodegas de sidra?
-El Gobierno canadiense comenzó a exigir controles muy rigurosos de calidad en todo el proceso de producción. Después, los bodegueros sacaron un producto nuevo, la sidra de hielo, y encontraron nichos de mercado para distribuirlo.
-¿Qué es la sidra de hielo?
-Es muy especial. Se obtiene por la fermentación del jugo de las manzanas congeladas de forma natural a 20 grados bajo cero. O se congela el zumo de la manzana. No lleva azúcares añadidos, ni conservantes, colorantes, ni concentrado de jugo comercial. Tiene un gusto dulce, que la hace apta para consumir de aperitivo y de postre.
-¿La comercializan en España?
-Ya hay un distribuidor nacional y ahora hay interés en Asturias.
-¿Qué puede aprender Canadá de Asturias y viceversa?
-Llama la atención el uso cotidiano que se le da aquí a la sidra. Forma parte de las reuniones, las celebraciones, el tiempo libre... Eso en Quebec no sucede. De Asturias podemos aprender a promocionar el uso de la sidra para cocinar. Y los debates de los próximos días supondrán un intercambio de conocimientos entre los productores de uno y otro país. MARC GAGNON AGREGADO COMERCIAL DE LA EMBAJADA DE CANADÁ