ÚLTIMAS palabras que han pasado a formar parte de esa obra interminable que lleva por título 'Diccionario del disparate':
Amable: ¿Que querrá?
(Si después de sonreírte, o así, alguien te solicita una firma para reclamar la oficialidad de la denominada llingua asturiana, entonces nos encontraremos ante un amabable).
Disparate: en su acepción de dicho absurdo, incoherente o inoportuno, sería un gran disparate cualquier crítica negativa realizada a mi magna obra lexicográfica. Sirva como importantísimo aval de la anterior afirmación el hecho de que el mismísimo Víctor García de la Concha, paisano y presidente de la Real Academia, exclamara después de leer un fragmento de este diccionario:
«¿Menudo disparate!».
Elecciones: «Las únicas que me molan son las logladas melced a una técnica del acupuntol chino Pin-Chín, consistente en claval púas de oliciu en el escloto. Son mejol que'l viagla». (Acracio Barricaes, viejo anarquista).
Engañar: podrá engañar algunas veces a todo el mundo, y a algunas personas, siempre; pero lo que es un mismo... ¿no tiene mérito alguno!
Fiabilidad: si los humanos no somos dignos de confianza en líneas generales, los que se dedican a la cosa política lo son aún menos.
Milagro: en una obra titulada 'Gesta Sanctorum' se cuenta que un sacristán de la iglesia catedral de Canterbury sorprendió a la cabeza de San Dionisio en la biblioteca. Según explicó la propia testa, había abandonado su relicario para buscar un cuerpo de doctrina. Tamaña osadía fue la causa de que la reliquia fuera reemplazada por otra cabeza del mismo santo traída de Roma.
Planeta: o breve demostración de cómo la mera pronunciación de las palabras puede dar lugar a equívocos, cual es el caso del dialoguillo que se transcribe:
-El planeta va de mal en peor.
-Pues yo lo veo como siempre. Y es que los fanáticos son inasequibles a la razón y continúan erre que erre con lo de la independencia de esa Euskal Herria formada por cuatro provincias españolas y tres francesas.
Superávit: en este mes de mayo electoral, lo hay de promesas vanas proferidas por los políticos... esa especie en peligro de expansión.