Comenzando la caminata en el típico pueblo de Pío (a tres kilómetros y medio de Oseja de Sajambre) podremos llegar bien a la campera y ermita de Arcenorio, aunque subiendo casi todo el tiempo. Por esta zona de la montaña asturleonesa (casi asturiana geográficamente) se sube por una pista de tierra en un par de horas a la collada y majada de Llaete, con sus cabañas y ancestrales 'corros' semiderruidos. De allí, por sendero, hacia la izquierda, al Suroeste, se llega en otra media hora al alto de la Campa, desde donde se divisa Arcenorio. La bajada hasta la vega y capilla se puede hacer en unos veinte minutos... El regreso se puede hacer por el mismo camino, en descenso.
Arcenorio y Ventaniella en la parte central de la Cordillera Cantábrica, y en pleno Parque Natural de Ponga, son un ejemplo de paz y silencio en la naturaleza. Por esos puertos cruzaban antes dos importantes vías romanas que se unían cerca del Sella, para seguir juntas (con la llamada actualmente Senda del Arcediano) hacia Cangas de Onís, finalizando en la costa de Ribadesella. Ese camino se conocía como 'Senda de la sal' o 'Ruta de la sal y del vino', pues por él se comercializaban los salazones y demás productos del Mar Cantábrico (de los que Ribadesella era base importante) intercambiándolos con los vinos y cereales leoneses.
El bosque de Peloño está situado en el monte de igual nombre y tiene en sus cimeras las peñas Ten y Pileñes; así como Collau Zorru y los puertos de Ventaniella y Arcenorio.
A Arcenorio se llega por tres viejas rutas, ahora en parte pistas para vehículos todoterrenos. Una sale cerca de San Juan de Beleño y en los collados del Cabañón o Llomena hacia Les Bedules (encima de la calzada) y se cogería a dos kilómetros de salir de Ponga, poco antes de llegar a Viego... Hasta Les Bedules hay dos kilómetros; y de ese punto hasta Arcenorio quedan unos 12 kilómetros, pasando por los collados de Granceno, La Palanca y Guaranga, donde finaliza la pista junto a unos 'bunker' de la guerra civil. Luego, hay que caminar por un sendero entre el bosque casi una hora, a paso suave.
La otra pista que sale un poco más adelante, en el collado Llomena, y que va también para Les Bedules es por donde transcurría la calzada romana que unía Lario y La Uña con Arcenorio y Viego (de allí cruzaba por Excueñu y Aranga, hacia el Sedo ('Seu'), Tazones Peribañes, La Calzadina y collada Piedrafita, para finalizar en Vega Sebarga, donde se unía con la calzada de Ventaniella. Tanto en ese puerto, cerca de Les Bedules y en el Sedo o La Calzadina, junto a Piedrafita (nombres significativos de vía histórica) hay restos de ella.
Otro ruta para ir hasta Arcenorio es desde el pueblo leonés de La Uña (también se puede ir por Polvoredo) en unas tres horas, a buen paso, pasando por La Fonfría, Prados de Carcedo y Vega Los Corros. En parte es una pista también... Pero creemos que lo más fácil y cómodo, aunque haya que realizar una subidas a la ida, pero con un hermoso paisaje de los Picos de Europa en lontananza, al Este (a nuestra espalda) es ir por Pío, que es la ruta citada en primer lugar. El coche se puede dejar junto a su iglesia. También se puede salir, aunque es más largo, desde Ribota o Vierdes.
En la campera de Arcenorio hay también restos de viejos 'corros' de piedra, de origen castreño, aunque están medio derruidos... Nuestra Señora de Arcenorio bien se merece una visita. Su fiesta se celebra el 8 de setiembre, Día de La Santina... Curiosamente, hay una canción para definir esa tierra asturleonesa y dice así:
«Adiós, puertu de Arcenoriu, Peña Ten y Ventaniella, / que yo me marcho pá Asturies en busca de la mió neña».