Además de analizar la situación vital de los menores asturianos, el informe realizado por la Universidad de Oviedo estudia, también, la atención médica que reciben, además de dedicar un apartado específico a los colectivos de riesgo.
En el primero de los aspectos citados, el estudio deja claro que el asma sigue siendo la enfermedad crónica con mayor incidencia en la población infantil asturiana, «por encima de la media española, quizás por los altos niveles de contaminación de la región». Asimismo, detecta un incremento en los problemas de obesidad, «que ya afectan al 6,3% de los menores» y la necesidad de «recursos específicos para la atención de urgencia psíquica o la de día a los niños y adolescentes con problemas de salud mental». Gloria Braga, directora del informe, se congratuló de los nuevos servicios que, en esa línea, «va a poner en marcha el Hospital Central de Asturias».
Colectivos de riesgo
En cuanto a los colectivos «de especial protección», como son los menores gitanos, inmigrantes o discapacitados, alerta el informe que necesitan «recursos específicos», fundamentalmente de atención a la educación, «para evitar el absentismo de los gitanos y la dificultad de integración de los niños inmigrantes». Para los infantes con minusvalía, el problema que detecta el estudio es «el tiempo libre», ya que carecen de recursos a los que puedan asistir «a pesar de su discapacidad».