La crisis política en Ucrania, que dura ya más de un mes, parece entrar en vías de solución. El primer ministro, Víctor Yanukóvich, ha cedido, por fin, a las pretensiones del presidente del país, Víctor Yúshenko, y ha aceptado que se celebren elecciones legislativas anticipadas. Así lo anunciaron ambos tras la reunión que mantuvieron ayer en Kiev. La fecha de los nuevos comicios se sabrá en los próximos días, aunque el 8 de julio se considera la más probable. Un grupo de trabajo se encargará de preparar las disposiciones legales necesarias a fin de dar legitimidad a todo el proceso y propiciar unas votaciones «limpias y democráticas». El tira y afloja entre Yúshenko y Yanukóvich, que viven enfrentados desde la 'revolución naranja' que sacudió Ucrania en noviembre y diciembre de 2004, no ha cesado ni un minuto desde el pasado 2 de abril, cuando el primero decidió disolver la Rada, el Parlamento unicameral , y convocar elecciones para el 27 de mayo.
El Gobierno y los diputados de la coalición mayoritaria, formada por el Partido de las Regiones de Yanukóvich, los socialistas y los comunistas, boicotearon los preparativos de los comicios y solicitaron al Tribunal Constitucional un pronunciamiento en relación con el decreto de disolución de la Rada. Paralelamente, unos y otros sacaron sus partidarios a la calle.
El pasado 11 de abril, el presidente y el jefe del Ejecutivo estuvieron a punto de llegar a un acuerdo para cerrar la crisis, pero se malogró a causa de la exigencia de Yanukóvich de que se convocasen también elecciones presidenciales.
Viendo que el tiempo pasaba y la Comisión Electoral seguía sin recibir del presupuesto los fondos necesarios para organizar los comicios, Yúshenko pospuso el día de las votaciones al 24 de junio.
Pero, tras el principio de acuerdo alcanzado ayer, la fecha definitiva en la que los ucranianos acudirán a las urnas no se determinará hasta que el Parlamento apruebe el correspondiente paquete de leyes. «Hemos logrado un principio de acuerdo para llevar a cabo elecciones anticipadas y hemos coincidido en lo que hay que hacer para que las votaciones sean limpias y democráticas», declaró Yúshenko tras el encuentro con su adversario.
Por su parte, Yanukóvich hizo el anuncio ante sus seguidores, congregados, como cada día, en la célebre Plaza de la Independencia, en pleno centro de la capital. «Las elecciones constituyen la única salida a la crisis», admitió por fin el primer ministro ucraniano.
El grupo de trabajo «mixto» creado ayer elaborará en los próximos días varios proyectos de ley para ser sometidos al Parlamento el día 8 de mayo.