Sábado, 5 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

INTERNACIONAL

Internacional
Escocia da a los independentistas la victoria por un escaño en Edimburgo
Los conservadores de David Cameron agudizan el declive laborista en las municipales inglesas
Escocia da a los independentistas la victoria por un escaño en Edimburgo
El líder nacionalista escocés, Salmond, abraza a una diputada de su partido, tras conocerse la victoria. / AP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Alex Salmond, ganó ayer el derecho de intentar la formación de un nuevo Ejecutivo autonómico tras obtener la primera victoria electoral para su partido en unos comicios marcados por los problemas tecnológicos y por la anulación de cien mil papeletas. Salmond anunció ayer mismo su intención de comenzar conversaciones con otros partidos para formar un Gobierno «que trabaje con humildad y pasión para todos los escoceses». Antes había dado la vuelta a una mayoría de más de cuatro mil votos para los liberales demócratas en su circunscripción de Gordon.

La gesta electoral de los nacionalistas escoceses, que tienen veinte escaños más que en 2003, es notable. «Escocia ha cambiado para mejor y para siempre», dijo Salmond. «No digo que los laboristas no ganarán elecciones en el futuro pero ya no podrán asumir que tienen un derecho divino para gobernarnos». Los laboristas liderados por Jack McConnell perdieron, sin embargo, menos escaños de los previstos en muchos sondeos, cuatro, y quedan, con 46 diputados autonómicos, con sólo uno por debajo del SNP. Los conservadores, con 17, y los liberales demócratas, perdieron ambos un escaño.

El resultado arroja una disminución radical de los pequeños partidos: Verdes, de 7 a 2, y Socialistas Escoceses, de 6 a ninguno. La formación del Ejecutivo depende de la negociación entre las formaciones principales sobre la propuesta nacionalista de un referéndum sobre la independencia en 2010.

Brown en apuros

Salmond afirmó ayer que su preferencia es gobernar en coalición y el líder de los liberales demócratas, Nicol Stephen, que retuvo su escaño en Aberdeen Sur a pesar de sufrir un fuerte descenso en su mayoría, aseguró que el partido más votado debe ser el primer interlocutor en la formación del nuevo Gabinete. Otros resultados en las elecciones celebradas ayer en Reino Unido pueden afectar a lo que ocurra en Edimburgo. Los laboristas perdieron tres escaños en Gales pero son el partido más votado. Rhodri Morgan, el ministro principal saliente, podría formar una mayoría holgada con los liberales demócratas.

Y, en las elecciones municipales inglesas, los conservadores de David Cameron, que partían de una buena posición por sus resultados en 2003, aumentaron el número de sus concejalías y ganaron varios ayuntamientos significativos, como Birmingham o Blackpool, extendiendo su hegemonía al centro y norte de Inglaterra, donde eran muy débiles.

Ese nuevo mapa electoral británico combina las consecuencias de la descentralización autonómica con el horizonte de unas elecciones británicas, en dos o tres años, en las que el escocés Gordon Brown, previsible sucesor de Tony Blair, podría necesitar también, quizás en el mejor de los casos, coaligarse con los liberales.

Blair reconoció ayer la derrota, que llega una semana antes del anuncio de su renuncia al liderazgo laborista y la apertura de una elección interna que llevará a su despedida como primer ministro en julio. Pero dijo que la derrota no es aplastante y que los resultados son un «buen trampolín» para futuras elecciones. El balance es, sin embargo, que el Partido Laborista se encamina a elegir como nuevo líder y primer ministro a un político escocés, Brown, que acaba de encajar en su región la primera derrota electoral desde hace 55 años. Y que quizás tenga que gestionar una relación tensa con el Gobierno de Edimburgo.

Difícil negociación

Nacionalistas escoceses y liberales demócratas votaron contra la invasión de Irak y se han opuesto a la renovación del arsenal de submarinos nucleares Trident, que tienen su sede en Escocia. Y comparten en sus programas la reforma de los impuestos municipales desde una tasa por valor de la vivienda a uno sobre rentas.

La celebración del referéndum sobre la independencia escocesa es, no obstante, la cuestión que puede convertir en imposible la coalición de los nacionalistas. Salmond recordó ayer que, durante la campaña, ha ofrecido varias alternativas para suavizar la resistencia de sus posibles aliados. La primera alternativa es la inclusión en la consulta de una pregunta sobre el deseo de que el Ejecutivo tenga más competencias que las actuales. La segunda oferta de Salmond es que su partido acepta que, tras una decisión favorable a la independencia, se pueden celebrar nuevos plebiscitos para restaurar la unión.

En un sentido más general, los resultados de ayer confirman el profundo cambio en la cultura política británica que ha supuesto la introducción de sistemas proporcionales en las elecciones autonómicas. Gales y Escocia se encaminan hacia gobiernos de coalición.

Si las elecciones se celebrasen por el mismo sistema mayoritario que se utiliza para elegir escaños al Parlamento de Westminster, el Partido Laborista tendría una mayoría en el de Edimburgo, pero al combinar el clásico con uno proporcional de listas regionales, donde el SNP supera a todos, el mapa cambia. Puede ser esta también la primera vez que Reino Unido tiene gobiernos de diferentes colores en Londres y en una autonomía.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS