Los miembros de la Asociación de Afectados por la Movida aprobaron en su reunión de anteayer la contratación de una empresa privada para realizar mediciones sonoras en viviendas y de acústica exterior en la calle. «La próxima semana pediremos ya el presupuesto y buzonearemos las casas con un número de cuenta, en el que los vecinos interesados podrán realizar sus aportaciones para financiarlo», explicó su presidente, Miguel Clemente.
Esta doble medición sirvió de base a la denuncia presentada en su día por los vecinos de la calle Moncasi, de Zaragoza. Los ovetenses quieren ahora «seguir su ejemplo» y ver si como en aquel caso los tribunales les dan la razón.
Clemente hizo también referencia a las declaraciones de los propietarios de los bares de El Antiguo que ayer definieron Oviedo, mediante su portavoz Pelayo Pérez, como «la ciudad donde más controlados están los ruidos por los técnicos municipales y los horarios de cierre». El presidente recordó que «Asturias es la comunidad autónoma de España donde más flexibles son estos horarios. Los bares cierran a las 05.30, cuando en la mayoría de los sitios lo hacen a las 03.00». De este modo, apuntó, «los hosteleros lo tienen todo a su favor y los vecinos, en contra».
Su petición al Ayuntamiento se centra en que estos establecimientos «sean sancionados según lo establecido por la Ley del Ruido y no por lo que marcan las ordenanzas municipales». Hasta ahora, añadió, «las multas eran mínimas. Incluso el fiscal de Medio Ambiente reconoció que la cuantía de las sanciones era tan baja que a muchos les daba igual pagarlas». De todas formas, aseguró, «no pretendemos discutir con ellos. Sólo queremos que se cumpla la ley».