Pedro Rodríguez Cortés firma el libro 'El Centro Asturiano en la prensa regional: 1926-1966' que edita el Centro Asturiano. Ayer presentó la recopilación de artículos en el club del Naranco y agradeció a los emigrantes asturianos su participación en la construcción de infraestructuras a su vuelta. Uno de esos ejemplos fue el sanatorio que construyeron en la cima del monte donde está situada la entidad. Estaba formado por dos pabellones y uno de ellos sirve hoy de edificio principal al club.
El Centro Asturiano publica este ejemplar para conservar la memoria y como «profundización» de un libro sobre su historia que había sido editado en 1995. «Enlaza con la política cultural y la sensibilidad del presidente, Alfredo Canteli, y la junta directiva». Rodríguez Cortés pertenece a ella y ahora ha cedido su colección de artículos.
Explicó que el sanatorio «se construyó con mucha ilusión». Iba a tratar a los retornados infectados con tuberculosis. Fue una obra «gigante» que se inauguró en 1935 después de pasar por problemas políticos derivados de Cuba. Un año después fue devastado durante la guerra civil.
Ésta es la historia que recoge el libro a través de la prensa. Una buena parte está dedicada a una gran polémica desatada por Juan Álvarez González, un gijonés que a través de las páginas de EL COMERCIO cuestionó la ubicación del sanatorio por no encontrarse en una situación idónea.