Abril siempre se ha caracterizado por ser un mes húmedo y, en general, bastante cálido. Eso, al menos, registra cada año el Instituto Nacional de Meteorología. Pero en esta ocasión, Oviedo ha batido su temperatura máxima absoluta. Batió todos los récords del cuarto mes del año registrados en la capital asturiana el pasado día 23 de abril, cuando los termómetros llegaron a marcar 28,3 grados centígrados. La mayor temperatura registrada hasta el momento había sido tomada en 1984, hace 23 años, cuando se alcanzaron los 27,6 grados centígrados.
En la ciudad también llovió, aunque la cantidad de agua que mojó las calles de la capital del Principado está lejos de la recogida en Teruel, donde más precipitaciones de carácter extremadamente húmedo han podido contabilizarse. La localidad aragonesa duplicó su cifra máxima de lluvias, con 141 litros por metro cuadrado. Dos récords que actualizan el debate sobre el cambio climático y que cada vez preocupan más a políticos y ciudadanos.