Hace más de treinta años que Arauca se ha convertido en el paradigma del expolio al que las compañías petrolíferas están sometiendo a Colombia, en un camino de violaciones de derechos humanos, desestructuración social y destrucción medioambiental. Desde Arauca, y dentro de la campaña asturiana contra el expolio de las petroleras en el país colombino, ha llegado esta semana a Asturias el líder campesino Adelso Gallo. Este activista intentará sensibilizar a la opinión pública, además de hacer un llamamiento a la participación en la audiencia preliminar del Tribunal Permanente de los Pueblos, que se celebrará el próximo junio en Madrid.
-¿Cuál es la situación actual en Arauca?
-Es un lugar muy golpeado por violaciones de los derechos humanos, donde se está eliminando de forma sistemática a las étnias indígenas. En este momento, la zona está muy convulsionada a causa de los muchos desplazados. Y cuando hablo de violaciones de los derechos humanos me refiero también a resquebrajamiento del tejido social, lo que permite a las petroleras hacer lo que les da la gana. A todo esto se suma, además, unos daños medioambientales tremendos.
-¿Esos daños se enmarcan dentro de los ataques a las étnias indígenas?
-La laguna Lipo, que era un santuario indígena, ha desaparecido. La entrada de estas compañías es una amenaza para los territorios sagrados de los indígenas, además de para las fuentes de agua del Arauca y Orinoco.
-¿Qué busca con de este recorrido por ciudades europeas?
-Llamar al pueblo internacional a que nos acompañe a la audiencia preliminar y a la audiencia que se celebrará en Bogotá. Llevamos más de tres décadas luchando por la defensa de nuestro territorio y el hecho de llevarlo ante un tribunal popular es un paso más adelantes. Queremos acudir a tribunales internacionales como se hizo con otras multinacionales vinculadas con el paramilitarismo en Colombia.