El presidente de Carbunión, Victorino Alonso, subraya en el informe sobre el balance energético 2006 y las perspectivas de 2007 de la patronal minera «que la energía generada con carbón es la más barata» y que este mineral «es necesario para mantener la independencia energética de nuestro país».
Sostiene que el carbón es una fuente autóctona y un combustible imprescindible por su bajo precio, capacidad de respuesta ante la demanda y la falta de alternativas ante un consumo creciente.
Igualmente, destaca que la «disponibilidad de carbón está garantizada y que ningún otro combustible tiene tantas reservas» y que en el mercado nacional, está asegurado por el concepto de reserva estratégica que tiene.
Con respecto a las emisiones «indeseables» en la combustión de carbón, afirma que son «evitables». En ese sentido, plantea que el carbón es una fuente limpia de energía, a pesar de que todos los combustibles fósiles causan emisiones de azufre, óxidos de nitrógeno, polvos en suspensión y gases de efecto invernadero. Sin embargo, el presidente de Carbunión, considera que existen tres formas de asegurar el futuro de este mineral. Para ello, es necesario «disminuir las emisiones, modernizando las instalaciones actuales».
Así, en las nuevas plantas, aumentar el rendimiento eléctrico de generación hasta el 50% «utilizando las tecnologías disponibles y comprobadas: centrales supercríticas, combustión en lechos fluidizados y ciclos combinados con gasificación de carbón son algunos de los sistemas que propone Victorino Alonso.
Entiende que las emisiones de CO2 disminuyen aumentando el rendimiento, «pero adicionalmente la tecnología de confinamiento de las emisiones «puede ser una solución».
Más competitivo
El presidente de Carbunión destaca que el carbón es una fuente autóctona y un combustible imprescindible por su bajo precio y por su capacidad de respuesta ante una demanda creciente. Además, subraya que es más competitivo que el gas y tiene «transcendencia económica y social».
El Plan del Carbón (2006-2012) que regula la extracción de este mineral, establece que la producción bajará de las 12,102 millones de toneladas en 2005 a 10,42 millones este año y a 9,2 millones al término del plan en 2012. En cuanto a la plantilla del sector que, en 1985 daba empleo a 60.000 personas, pasará de los 8.310 trabajadores en 2005 a 7.307 este año y a 5.302 al término del plan.
En cuanto a las ayudas, recuerda que éstas pasarán de 371,192 millones de euros en 2005 a 338,551 millones en 2007 y a 282,156 millones en 2012, lo que supone una disminución del 23,9%.
Otra de las reflexiones de Victorino Alonso se relacionan sobre la evolución del sector, destacando que las empresas dedicadas a la producción del carbón en España han disminuido sustancialmente desde 1985, de las 200 que había a tan sólo 50 el pasado año.