Gijón convierte en terapeutas a 33 mujeres con cargas familiares excesivas Un programa pionero, desarrollado en el centro sanitario de El Natahoyo, forma a las primeras agentes de salud de toda España El Servicio de Salud del Principado extenderá la propuesta a todos los equipos sanitarios  FOTO DE FAMILIA. En la mesa Begoña Fernández, Laura González, Paz Fernández Felgueroso, Luis Hevia y Fina Sanz rodeados de todas las nuevas agentes de salud. / SEVILLA | | Imprimir Enviar | | | LAS CLAVES | El programa: Gijón es la primera ciudad del país que cuenta con agentes de salud comunitaria para la convivencia en paz e igualdad. Se trata de 33 mujeres formadas en un programa pionero de terapia grupal para acabar con la excesiva medicalización de pacientes femeninas cuyos problemas de salud están causados por una excesiva carga de responsabilidad familiar y social.
Las 33 primeras agentes: María José González, Elena Sánchez, Luisa Manterola, Ángeles Pollo, Rosa Barreñada, Milagros Mato, Luz Argüelles, Isabel Angulo, Marisol Pérez, Zoraida Vázquez, Marisa Vallejo, Carmen Ruiz, Rosario Blanco, Silvia Fidalgo, Carmen García, Mariluz González, Beatriz Ruiz, Concepción Lucía Arias, Marta Nicolás, María Elena Iglesias, María Ángeles García, Manuela Brasero, Ana Álvarez, Isabel Gutiérrez, Covadonga Blanco, Victoriana Fernández, Elisa Álvarez, Begoña Amieva, Ana Gavela, Carmen Díaz, Eurita Pollo, Miren Manterola y Elena Junco. | |
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Gijón cuenta con las primeras Agentes de Salud de todo el país. El pionero programa, que ha sido desarrollado en el centro de salud de El Natahoyo, a instancias de la Asociación La Xana, consiste en convertir a pacientes, todas ellas mujeres, en terapeutas sociales. Su función, una vez obtenido el título, es ayudar a otras que estén en la situación en la que ellas estaban, es decir, sufriendo diferentes problemas de salud originados por una excesiva carga de responsabilidad familiar. El Sespa comenzará esta semana a formar a profesionales de Enfermería para implantar la iniciativa en toda la región.
Ideado en 1986 por la sexóloga Fina Sanz, profesora de la Universidad de Valencia y autora de varios libros, el programa busca «acabar con la excesiva medicalización que tienen algunas mujeres por problemas de salud sobrevenidos por una sobrecarga de responsabilidad familiar». Así lo explicó ayer la coordinadora del equipo de Atención Primaria de El Natahoyo, Ángeles Hernández, convertida en presentadora de un acto multitudinario que copresidieron la consejera de Vivienda y Bienestar Social, Laura González, y la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso. También asistieron el gerente de Atención Primaria del Área Sanitaria V, Luis Hevia; la directora del Instituto Asturiano de la Mujer, Begoña Fernández; las concejalas de Servicios Sociales y de Educación del Ayuntamiento gijonés, Esperanza Fernández y Carmen Rúa, respectivamente, así como la presidenta de la asociación anfitriona, Ángeles Pollo.
Historias de superación
Pero, lo que podía haber quedado en un acto institucional más se convirtió en un homenaje a la labor de las mujeres que deben superar roles machistas y educación sexista para liberarse de las cargas familiares y ocuparse algo de ellas mismas. Como señaló la regidora, «parece mentira que, aunque estemos en el siglo XXI, aún tengamos que recordar que la humanidad tiene dos alas, el hombre y la mujer, y que para que todo funcione tienen ambas que desarrollarse igualmente».
Y eso es lo que ayer se ocultaba tras muchos de los diplomas recibidos por las flamantes agentes, aplaudidas a rabiar por un público multitudinario que llenó un centro de salud convertido ayer en improvisado escenario. Como si de una fiesta de graduación en el más prestigioso colegio se tratara, las participantes en el programa recogían su titulación haciendo, invariablemente, un gesto de cariño a su 'profesora', la enfermera Elena Fernández Ardisana,que fue objeto de un improvisado homenaje tanto por sus alumnas como por la alcaldesa y la consejera.
Ambas le entregaron a ella y a Fina Sanz, la emocionada ideóloga que confesó que, aunque su programa data de hace veinte años, como el centro de salud, «hasta hoy no lo he visto poner en práctica», una reproducción de la peineta encontrada durante las excavaciones arqueológicas en el castro romano de la Campa Torres, que la alcaldesa hizo reproducir «para regalar a mujeres que hayan hecho algo por otras mujeres». En breve tendrá que preparar 33.
ctuya@elcomerciodigital.com
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