Además de reordenar el tráfico, el segundo bloque de plan de calles y avenidas se completará con la creación de espacios nuevos. Sin duda, uno de los principales será la losa maciza continua y lineal que surgirá sobre la futura estación intermodal, y que tendrá 77 metros de longitud. La cubierta transitable será uno más de los espacios nuevos con los que contará Gijón en los próximos años, tanto para peatones como para el tráfico rodado, que ha sufrido algunas modificaciones tras la última reunión de Gijón al Norte, al haber deprimido tres metros más las instalaciones ferroviarias y la estación de autobuses.
La losa comunicará los barrios de Moreda y Pumarín, contará con varios lucernarios y extractores, para permitir la entrada de la luz solar hasta en las cotas más profundas como el aparcamiento bajo la estación de autobuses o en los andenes de servicios de cercanías. Con todo, los peatones podrán ver cómo los trenes circulan bajo sus pies. Y, como no podía ser de otra forma, tam bién habrá arbolado.
La cubierta de la estación quedará limitada al Oeste por el parque de Moreda y al Este por una nueva acera, que discurrirá paralela a la vía-parque que sustiuirá a la actual autopista de acceso a Gijón.