La joven Yasmila Arrocha Gutiérrez, de 22 años, que había desaparecido el martes y cuyo cadáver fue encontrado anteayer semienterrado en un descampado de Lanzarote, murió a causa de brutales golpes que recibió en la cabeza, informaron fuentes próximas al caso.
La investigación sobre el crimen, y el posterior suicidio de un soldado, Diego Gómez Poveda, con el que la víctima mantenía una relación, apunta a que la muerte de Yasmila Arrocha pudo producirse tras sostener una discusión con su presunto agresor, el soldado que se quitó la vida, por motivos sentimentales.
El cadáver de la joven presenta diversos traumatismos en la cabeza como consecuencia de haber recibido fuertes y numerosos golpes en esa parte de su cuerpo, según los análisis forenses practicados ayer, añadieron las fuentes.
Los hematomas causados al cuerpo hacen deducir que su agresor la golpeó reiteradamente utilizando para ello un palo de grandes dimensiones, posiblemente de alguna herramienta, indicaron las fuentes.