EL candidato a la Presidencia del Principado de IU asegura que la oficialidad de la llingua es irrenunciable y profetiza que dentro de cuatro años no estará construido el pantano de Caleao. Jesús Iglesias se esfuerza en señalar las diferencias de IU con el PSOE, tras cuatro años de gobernar juntos sin ningún conflicto de importancia. La oficialidad de la llingua no la llevó IU al Consejo de Gobierno en todo el mandato, pero ahora dice que es irrenunciable. Si se hace caso al candidato de IU, la oficialidad de la llingua se pudo aplazar durante cuatro años, pero no será posible retrasar la medida por otro cuatrienio.
Jesús Iglesias rechaza la presa de Caleao, pero considera urgente que la Administración redacte los documentos oficiales en castellano y asturiano. Poner a los asturianos al abrigo de sequías no es una tarea prioritaria, pero utilizar la llingua para escribir los reglamentos de la Administración es urgente. Se trata de propuestas pensadas según los criterios de IU, sin preocuparse de que respondan a los intereses de la mayoría de la población.
Jesús Iglesias considera que obligar a la Administración a utilizar la llingua es la única manera de garantizar que se convierta en un instrumento de comunicación, sin embargo, todo el mundo sabe que con el BOPA bilingüe no crece el conocimiento de la llingua. Se crearán unos cuantos puestos de trabajo para los amigos, o para los amigos de los amigos, pero elevar la llingua a instrumento de comunicación es una tarea ímproba que requiere muchos más esfuerzos y que pasa por crear un canal en bable en la televisión autonómica y por dar las clases en asturiano en las etapas de la enseñanza obligatoria. La experiencia de otras comunidades autónomas no deja lugar para las dudas.
Si IU centra la campaña en la oficialidad de la llingua, en la necesidad de rechazar el pantano de Caleao y en la negativa a utilizar una planta incineradora en el tratamiento de residuos sólidos, es posible que no logre muchos votos, pero habrá establecido los temas sobre los que giraría una hipotética negociación con el PSOE para renovar el pacto de gobierno. Las supuestas exigencias se volverían contra IU, como un boomerang, porque no tendría otra alternativa que entrar a gobernar.