Una llamada telefónica alertó ayer a la Policía Nacional de la aparición del cadáver de un joven en una vivienda situada en el número 19 de la calle Los Pilares, junto a la losa de Renfe. Al llegar al domicilio, los agentes se encontraron con el cuerpo de un joven consumidor de drogas que «llevaba horas muerto».
A la espera de cerrar el caso, el forense que analizó el cadaver trasladó a la Policía dos hipótesis sobre el fallecimiento, «muerte natural o sobredosis», según indicaron fuentes policiales. También revelaron que fueron conocidos del fallecido, que al parecer pertenecía a un entorno de policonsumidores, quienes avisaron a los agentes.
Hasta el lugar de los hechos se trasladó asimismo una UVI-móvil, que nada pudo hacer al encontrarse ya muerto, y Policía Local para regular el tráfico y permitir la entrada de vehículos en la angosta calle de Los Pilares.
Herido en Covadonga
Un joven, en este caso de nacionalidad extranjera, protagonizó un segundo suceso pasada la una de la tarde. Según confirmó la Policía, resultó herido tras «arrojarse» desde el quinto piso de una vivienda del número 5 de la calle Covadonga. El despliegue de bomberos, efectivos sanitarios y Policía Nacional para llevar a cabo el rescate causó mucha expectación entre los vecinos y los viandantes que paseaban por el centro. Sobre todo, porque se complicó.
El joven cayó a un patio de luces de difícil acceso. De hecho, los bomberos tuvieron que bajar rapelando para llegar a él, según informaron. Cuando se encontraban a punto de sacarle utilizando un complicado método de salvamento, apareció una persona que tenía una llave de acceso. En este caso para pasar desde otro edificio colindante, en Alonso Quintanilla. Finalmente, una UVI-móvil le trasladó al hospital con fracturas en codo, muñeca y pierna.