Bajó del coche y apenas cuatro pasos más tarde, ya encima del terreno donde ayer se colocó la primera piedra de la nueva iglesia de San Antonio de Padua, los vecinos de La Florida le preguntaron por varios temas pendientes: la pasarela que conecta con el parque del Oeste y los viales con Las Campas. El alcalde, Gabino de Lorenzo, les escucho y se limitó a decir «todo se hará». Después, un responsable municipal matizó y recordó lo dicho hasta ahora: «La pasarela se construirá, aunque de momento no hay plazos ni presupuesto».
Al presidente de la asociación vecinal, Emilio Peña, las palabras del edil no le consolaron demasiado. «Llevamos con lo mismo desde 2005. El barrio crece rápido y aquí no hay salida. Cualquier día nos vamos a asfixiar», advirtió. Tampoco olvidó el colectivo la necesidad de un instituto para la zona. «El colegio de Las Campas está vacío y si hay accesos, podrían ir allí. Pero Instituto de Secundaria no tenemos», recordó otra vecina.
Después de dejar claras las demandas, el acto trascurrió con sosiego, bajo un sol veraniego y con la presencia de casi medio millar de personas. En su primera parte, De Lorenzo y el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, sirvieron de 'ayudantes' al párroco de San Antonio de Padua, Jesús Álvarez para la colocación de la primera piedra.
Enterraron la urna con los periódicos del día, el acta municipal y monedas en curso, como es habitual, y con carácter más simbólico, un piedra de la casa de San Antonio en Lisboa y sacas de tierra del campamento de Pino del Río, en Palencia.
2 millones
En su intervención, el párroco recordó el esfuerzo de muchas personas para levantar el templo, un diseño de los arquitectos Jorge Hevia y Cosme Cuenca, que costará 2 millones de euros, financiados por el Arzobispado de Oviedo. Después la comunidad parroquial le ingresará el dinero que recaude mediante donativos -ya llevan 12.000 euros- y por la venta de columbarios.
Tras arrancar simbólicamente la construcción de la parroquia, los asistentes se desplazaron a una carpa situada al otro lado de la parcela, de 4.000 metros cuadrados, para asistir a la misa de campaña.
Desde allí, Osoro agradeció al Ayuntamiento la cesión del suelo y presidió la eucaristía, en la que participó el coro de la iglesia. La Banda de Gaitas 'Ciudad de Oviedo' puso el broche. Al terminar, tras media hora bajo un sol abrasador que obligó al alcalde a desprenderse de su chaqueta y colocarse una gorra deportivas, los asistentes acudieron a la espicha programada.
Las máquinas de la empresa Esyco empezarán pronto a ocupar el solar para, en un plazo de entre 20 y 24 meses, construir el edificio. Contará con zonas de culto, de reuniones y el columbario.