Trabaja en la librería Aldebarán, en Valentín Masip, desde hace tres años, aunque sus propietarios acuden a LibrOviedo desde su creación, hace 14. Ovidio Parades ayer se encargó de cobrar a los visitantes y dar la planta correspondiente a cada uno por ser el Día de la Madre. En la carpa repartieron unas 600.
-¿Cómo ve la feria este año?
-Muy bien. El sistema da más posibilidades para que la gente se mueva a su aire cogiendo los libros. Está bien.
-¿Hay más movimiento que otros años?
-Yo creo que sí. Los anteriores se repetía un poco todo. Todos llevábamos lo mismo. Así es más fácil para la gente.
-¿Y para ustedes?
-También, antes era un poco estresante. Todos traíamos las novedades, y son las que son.
-Ahora se reparten los temas.
-Sí, a nosotros nos ha tocado autoayuda y esoterismo. Nuestra materia era el marketing.
-¿Repetirán el próximo año?
-No, va por sorteo.
-En esta ocasión, por primera vez funcionan como una cooperativa. Eso perjudicará a algunos.
-Sí, pero lo de antes también. Si tu puesto está en un sitio bueno o malo, eso también beneficia o afecta a a las ventas.
-¿La autoayuda vende?
-Tiene mucha aceptación. El esoterismo es más minoritario.
-¿Cuál es el libro estrella?
- 'Tus zonas erróneas', de Wayne W. Dyer, que se está convirtiendo en un pequeño clásico del tema.
-¿El comprador sabe a qué librería pertenece su libro?
-En principio no, a no ser que te conozca porque sea cliente tuyo.
-¿No incluyen ningún distintivo en los ejemplares?
-No, es todo unitario.
-¿Cree que LibrOviedo es importante para el negocio de todo el año?
-Es una manera de acercarse a la gente, tanto a los lectores como a los que no lo son. Al venir a la carpa, entran aunque no lean habitualmente.
-¿Venden más aquí que en la librería?
-Relativamente. Venimos más porque es una forma de acercar la cultura al público en general que por otra cosa. Es como una tradición.