De mármol negro y con los nombre de las 1.300 víctimas del terrorismo grabados en letras mayúsculas para que su recuerdo permanezca imborrable. El alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, inauguró ayer la obra del escultor José Luis Sánchez Planes, instalada en la losa de Vallobín, y con la que «la sociedad asturiana pretende rendir homenaje y que no caigan en el olvido».
Cerca de un centenar de personas asistieron ayer al simbólico acto, que contó con la presencia del Arzobispo de Oviedo; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Ignacio Vidau; la presidenta de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo de Asturias (AVT), María Angeles López y María Jesús González, madre de Irene Villa -ambas víctimas de un atentado terrorista-. En primera fila también estaba el presidente del PP en Asturias, Ovidio Sánchez, y varios diputados y concejales de su partido.
Gabino de Lorenzo señaló que «no basta con hablar sino que hay que dejar algo permanente» en recuerdo a estas personas, cuyo único delito fue «pasar por un sitio en el momento en que estallaba una bomba y pensar de forma diferente a los asesinos». Por estos «que han derramado su sangre» hay que celebrar esto, que «sí que es un acto de memoria histórica», añadió el regidor, que obvió la polémica política generada con los socialistas.
Más reivindicativo fue el mensaje que lanzó la madre de Irene Villa, que pidió al Gobierno que deje de «provocar una situación indigna e injusta» y solicitó el cumplimiento íntegro de las penas. Para finalizar, los asistentes realizaron una ofrenda floral y Osoro bendijo el monumento, que definió como un canto «a la libertad y a la justicia».