Rafá Zouhier no olvidará el nombre de Kamal Ahbar. El preso islamista que declaró el viernes pasado y durante la mañana de ayer le implica de lleno en la preparación de los atentados del 11-M, al igual que ha hecho con otros confidentes policiales como el conocido con el sobrenombre de 'Cartagena' y el pollero de Valencia Safwan Sabagh. En los corrillos de la Audiencia todo el mundo está convencido de que su testimonio ha sido una venganza contra los 'chivatos', pero lo peor de Ahbar es que fue propuesto como testigo por el propio abogado de Zouhier.
El representante jurídico del confidente de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil aseguraba ayer en los pasillos que la declaración de Ahbar está preparada por algunos de los procesados en este macroproceso, entre ellos Basel Galhyoun, con quien ayer Zouhier discutió después de haber sido objeto de la mofa de todos sus compañeros de habitáculo, sobre todo los procesados islamistas. La cosa no llegó a mayores porque el presidente de la sala dio la orden de que Zouhier siguiera la vista oral desde un asiento externo a la 'pecera'.