Un total de 26.894 jóvenes asturianos menores de 30 años abandonaron la región para encontrar un empleo en otra comunidad autónoma durante los años 2004 y 2005, según datos del Observatorio Ocupacional del Servicio Público Estatal de Empleo (Inem). Por contra, en el mismo periodo llegaron 10.746 procedentes de otras provincias, con lo que el Principado registró una pérdida neta de 16.148 jóvenes trabajadores.
Estos datos se relacionan con el estudio encargado por la Agencia Asturiana de la Emigración -dados a conocer el lunes-, que concluye que el 71% de los jóvenes que abandonan la región tienen estudios de Secundaria y el 25% son titulados universitarios.
En 2004 salieron de la región 10.306 jóvenes, de los que 2.827 tuvieron como destino Madrid; 1.011, Barcelona, y 955, León. Otros destinos preferidos fueron las islas y Galicia. Pero ese año también hubo jóvenes de otras regiones que vinieron a Asturias a trabajar. El Observatorio Ocupacional indica que fueron 4.390 y que la mayoría procedían de León, Madrid y Cantabria. El saldo resultante de estos flujos migratorios es negativo, concretamente de 5.916 personas.
Un año después, en 2005, el número de jóvenes que abandonaron el Principado se disparó a 16.588, más de un 60% que el ejercicio anterior. Las preferencias de los destinos se mantuvieron. Casi el 30% de jóvenes, concretamente 5.549, optaron por instalarse en Madrid. Además, en ese ejercicio comenzaron a tomar protagonismo los destinos del levante español.
Aunque durante 2005 aumentó también el número de jóvenes llegados a Asturias para trabajar, lo hizo a un ritmo menor de los que se fueron. El Inem refleja que fueron 6.356. De confrontar estos datos resulta que en ese ejercicio el saldo negativo en la población juvenil fue de 10.232.
Bajan los demandantes
Quizá este flujo migratorio de jóvenes asturianos influyó en que de 2004 a 2005 bajara de forma ostensible el número de demandantes de empleo. En el primero de esos ejercicios había 26.465 aspirantes a un puesto de trabajo, de los que 14.073 tenían entre 25 y 29 años. Otros 9.826 tenían entre 20 y 24 años, mientras que el resto eran jóvenes con edades comprendidas entre 16 y 19 años. Al año siguiente, el número de demandantes se redujo a 22.760.
En la actualidad, el Servicio Público Estatal de Empleo está elaborando las estadísticas correspondientes a 2006. Dentro de un mes se podrá comprobar si se confirman los datos denunciados desde hace tiempo por los sindicatos, que indican que esta emigración de jóvenes va en aumento.