Nunca se había visto nada igual en Asturias, hasta que hace ahora ya seis años el ultrafondista José Manuel García organizó las primera edición de las 24 horas de La Fresneda. Comenzó de forma modesta, pero ahora es ya todo un acontecimiento para los corredores populares en el Principado. La última se clausuró el pasado sábado. En ella más de 700 corredores conocieron la gran experiencia de correr en el circuito de la milla del Club de Campo de La Fresneda, una auténtica alfombra, en la que durante 24 horas todos y cada uno de los participantes contribuyeron a superar el objetivo de superar las 3.000 millas. De forma anónima, con disciplina y entrega, todos los relevistas aportaron su grano de arena. Incluso los más pequeños también tomaron parte en esta prueba en la que, por diferente, todos se sienten como en familia, la gran familia de La Fresneda.
Difícil de olvidar
Muchos de ellos tardarán en olvidar la sensación de correr a altas horas de la noche en medio del bosque, acompañado por el suave sonido del arroyo Forcón y del río Noreña.
Poco a poco llegó el día y con él fueron llegando más y más corredores que se sumaron a esta auténtica fiesta de los corredores en esta zona de Asturias, en la que todos se llevaron un recuerdo de esta singular prueba.
Los últimos minutos pasaron en medio de la euforia y de la satisfacción de haber batido una vez más el récord de la prueba, se había cubierto nada menos que 5.879 kilómetros.
Como colofón se celebró un sorteo y no faltó para poner el punto y final el tradicional 'Asturias patria querida' que fue coreado por todos los asistentes, que ya piensan en la próxima edición. En ella todos se volverán a convertir en auténticos tragamillas.