Los Hermanos de La Salle han paralizado la venta del colegio de Educación Secundaria que la Fundación San Eutiquio tiene en Cimadevilla. Desde hace tres meses no se ha producido ningún movimiento en el proceso de venta, según indicó a EL COMERCIO el presidente de la fundación, Javier Gómez Cuesta. En principio, este parón se debe a que La Salle desconoce todavía a qué lugar de la ciudad tendrá que trasladar las dependencias educativas, ya que, aunque se habían barajado varias posibles ubicaciones en La Calzada, El Cerillero o Montevil, no se concretó nada y la congregación quiere tener claro cuál va a ser su futuro antes de cerrar cualquier operación. Además, como la elección del solar ha de ser realizada de forma consensuada entre La Salle y el Ayuntamiento, de acuerdo con el Plan General de Ordenación Urbana y las posibles ubicaciones de equipamientos educativos, las autoridades municipales no tomarán decisión alguna antes de las elecciones. En principio, sería la próxima Corporación Municipal la que negociará este aspecto.
Por otro lado, existe otro asunto que contribuye a la ralentización del proceso, como es la constitución del consorcio que pretende comprar el actual inmueble. Ese consorcio está compuesto por cinco empresas -cuatro gijonesas y otra radicada en Burgos- que se han de poner de acuerdo en las cuotas de participación de cada una y en el proyecto constructivo a desarrollar. Aún no se ha llegado a un acuerdo definitivo, pero parece que la empresa burgalesa sería la encargada de construir el nuevo colegio de La Salle en Gijón, mientras que los promotores gijoneses acometerían los edificios de viviendas que sustituirán al actual colegio San Eutiquio de Cimadevilla. Se da la circunstancia de que esa constructora castellana ya tiene relación con los Hermanos de La Salle, pues ha sido la que ha edificado los últimos centros docentes que la congregación abrió en diferentes lugares del país.
La presencia de esta constructora de Burgos representa todo un aval para la Fundación San Eutiquio, pero, aunque las posturas pueden estar cercanas, no se ha cerrado acuerdo alguno y la entidad está a la espera de que se puedan presentar otras ofertas de empresas interesadas en hacerse con el colegio. En principio, el referido consorcio es el que parte en mejores condiciones para construir en esa zona de Cimadevilla.
«Un rumor»
Ignacio Llorente es el administrador de la sede central de los Hermanos de La Salle, en Valladolid, y es quien lleva el proceso de venta del colegio San Eutiquio. Llorente indicó a este periódico que «hace un tiempo circuló por Gijón el rumor de que ya habíamos alcanzado un acuerdo de venta, pero no era cierto. Es más, no tenemos siquiera constancia escrita de que ninguna empresa haya formado un consorcio para hacerse con el inmueble».
Además, Ignacio Llorente aseguró que la institución a la que representa «no ha recibido ninguna oferta por escrito. Estimamos que no se presentarán en plena campaña electoral y hay que tener en cuenta que después llega el verano. Por lo tanto, creemos que no habrá ningún movimiento, al menos, hasta el próximo mes de setiembre».
Lo que sí tienen claro los Hermanos de La Salle es que han de construir un nuevo centro educativo moderno en una zona de la ciudad con futuro. El planteamiento es que en un plazo no superior a diez años, el actual colegio San Eutiquio no tendría futuro, dado que las instalaciones quedarían muy anticuadas y están ubicadas en un barrio en el que la falta de jóvenes es palpable. La Salle pretende trasladarse a una zona de Gijón donde crecer e incrementar, en la medida de lo posible, la oferta educativa y, por ende, los puestos de trabajo.
La eliminación de este edificio no beneficia sólo a La Salle, sino que el propio Ayuntamiento de Gijón está muy interesado en anular la barrera que el inmueble supone en uno de los lugares más privilegiados de la ciudad, como es la subida al Cerro de Santa Catalina.
El solar que actualmente ocupa el centro educativo podría albergar bloques de edificios de hasta cuatro plantas, es decir, doce metros de altura, con viviendas que tendrían entre 40 y 110 metros cuadrados de superficie. Las primeras estimaciones de los especialistas fijan el precio de las viviendas más grandes en más de 600.000 euros, ya que las orientadas a la avenida de La Salle podrían salir a 6.000 euros el metro cuadrado, un precio similar al que se alcanza en pleno centro de la ciudad, como es el ejemplo de la calle de los Moros.
Según el Plan Especial de Reforma Interior de Cimadevilla, en ese lugar se establece una superficie edificable máxima sobre rasante de 5.750 metros cuadrados construidos, si bien se podrá ocupar todo el subsuelo para garaje, instalaciones generales y servicios. El solar cuenta con 2.935 metros cuadrados de superficie, si bien será necesario dedicar un mínimo de 400 a espacio libre con acceso directo desde la calle.