La presencia de los Hermanos de La Salle en Gijón, también conocidos como Los Baberos, data de 1910. Entonces ya se establecieron en el barrio alto de la ciudad y durante casi un siglo pasaron por sus aulas miles de gijoneses de toda condición social. Junto al resto de la ciudad, La Salle vivió los avatares que fueron trayendo los años, como la depresión económica, la revolución de 1934, la guerra civil, la dictadura, la transición y, finalmente, la democracia. Durante prácticamente todo este tiempo, tuvieron como vecinos a los militares que ocupaban el Cerro de Santa Catalina. Hace décadas, éstos abandonaron el lugar y ya sólo queda el San Eutiquio como recuerdo de la evolución del barrio.
Pero han sido el paso de los años, el cambio de configuración de la ciudad y la necesidad de buscar un futuro mejor lo que ha hecho que la Fundación San Eutiquio se haya decidido a no perder el tren para seguir creciendo. Tras dos intentos infructuosos en 1992 y 2000, parece que ahora va la vencida. Montevil, El Cerillero o La Calzada serán el destino de este centro docente que llegó a ser un referente educativo para toda la ciudad. La intención de la congregación es construir un nuevo centro de formación profesional moderno, donde poder incrementar, si cabe, las materias que se imparten.
En el solar que ahora ocupa el colegio, en pocos años se alzarán viviendas de lujo cuyo precio podría superar de forma amplia los 600.000 euros. Eso sí, las vistas de las que podrán disfrutar sus propietarios serán difícilmente superables por otra promoción urbanística. Pero La Salle mira hacia el futuro sin prisas, aunque con la certeza de la necesidad del cambio.