«El hecho de estar siempre con la cámara hace que, de alguna forma, siempre estés acompañado aunque te encuentres en el más solitario de los ambientes». A pesar de ello, Sergio Berdiales ha titulado su último trabajo 'De cuando la soledad aprieta', que se expone en la Fundación Alvargonzález hasta el 18 de mayo. Título elegido, precisamente, porque con la cámara «te sientes más en consonancia con lo que te rodea pero son los momentos en los que más solo puedes estar».
-¿Qué ofrece al espectador una exposición con un título tan sugerente?
-Las fotos están hechas de forma casual, no siguen un orden ni una temática concreta. El conjunto de la exposición nació a partir de la fotografía que precisamente lleva ese nombre y de una de mis favoritas, que es una señora en el mercado de Águeda, en Portugal. Una vez que las tuve todas intenté organizarlas de forma coherente.
-Hábleme de su favorita.
-Está tomada en el día de mercado en Águeda, cerca de Aveiro, que es donde yo vivía entonces. Es un lugar muy pobre donde la mayoría de la gente sobrevive. Esta señora, con sus pasados ochenta años, después de vender flores estaba sentada esperando el autobús que la llevase a su pueblo. El contraste está en la frase escrita en la pared en la que está casi apoyada, en la que una niña había escrito algo sobre el chico que le gustaba y sobre la amistad. Creo que refleja bien lo que es la soledad.
-¿Qué trata de expresar a través de la estos trabajos?
-Cuando hago cosas de este tipo, ya sea fotografías, música... disfrutas mucho, y por ello quiero compartirlo con el resto de personas. Es igual que cuando lees un libro o ves una película que te encanta, te gustaría compartirlo con la gente. Además, todo lo que he visto o he hecho es de alguna manera mío, porque subjetivizas el concepto de entender y de ver. Yo estoy también expuesto aquí, por ello, el hecho de que la gente venga y observe estas fotografías hace que también observe mi propio yo aquí expuesto.
-¿Qué busca usted en la fotografía?
- El recuerdo.