La empresa siderúrgica Arcelor-Mittal presentará al Ayuntamiento de Carreño un plan para reducir las emisiones de grafito en las parroquias limítrofes con la factoría. Así lo anunció ayer el alcalde, Ángel Riego, tras mantener una reunión con los representantes de la compañía. Dicho programa será expuesto con detalle el próximo miércoles a los miembros del Consejo de Medio Ambiente y a los representantes vecinales.
En un primer avance, Riego explicó que se trata de un proyecto de gran envergadura que conllevará importantes inversiones, especialmente en la acería, con el fin de corregir las emisiones aéreas de grafito. Dada la importancia de las obras a realizar, los representantes de Arcelor-Mittal fijaron un plazo de cinco meses para su puesta en funcionamiento. Un período que, en opinión del regidor carreñense, «parece bastante lógico si tenemos en cuenta las actuaciones que se llevarán a cabo en las instalaciones y, sobre todo, si comparamos este plan con el con el que presentó la empresa hace dos meses, que, desde nuestro punto de vista, no aportaba nada nuevo para evitar las emisiones de minerales».
Asimismo, el alcalde puntualizó que la reunión celebrada ayer en la sede de Arcelor-Mittal fue solicitada por el Ayuntamiento ante las reiteradas denuncias de los vecinos de Logrezana y Tamón sobre las continuas lluvias de grafito. Con ello, Riego quiso dejar bien claro que el ultimátum dado a la empresa antes de interponer una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente, «surtió el efecto deseado».
En la misma entrevista, la compañía siderúrgica también informó al alcalde de que en los transportes de arrabio se optará por colocar unas mantas especiales sobre los vagones para evitar la contaminación que provocan durante el recorrido.
Parque de carbones
Además de estas actuaciones, Arcelor-Mittal también llevará a cabo otras en la zona del parque de carbones de Aboño y en la escombrera de La Cabada. En esta última, se procederá con la reconstrucción del aliviadero que pasa por debajo los escombros, tras haber realizado estudios sobre la calidad del agua del manantial que discurre por la zona.
Por último, el alcalde señaló que la empresa reconoce que tiene problemas de emisiones contaminantes, «pero también es cierto que si no se reclama, no se ponen soluciones», concluyó.