Chechu Rubiera (Discovery Channel) partió a primera hora de la mañana de ayer hacia Italia, con escala en Barcelona, para participar en el Giro de Italia, que comenzará pasado mañana en la isla de Caprera, al Norte de Cerdeña.
El corredor gijonés viajó con la misma ilusión que lo hizo hace una década cuando en su debut, con 24 años y en el equipo Kelme, ganó en los Dolomitas la etapa reina y acabó décimo en la general. Tres años después volvió a repetir triunfo en clásicas montañas transalpinas y acabó entre los ocho mejores.
«La verdad es que estoy muy aminado, porque me encontré muy bien la semana pasada en el Tour de Romandía, por lo que creo que llegó en un buen momento y si me respeta la salud me gustaría hacer algo importante en una carrera que se me da bien».
Al no estar Basso con el equipo, el gijonés comenta que «tendré más libertad, aunque en teoría Popovich sería el líder, pero ya veremos cómo se nos dan las cosas y, a lo mejor, tengo que tomar las riendas», a lo que añadió que «dependerá de cómo estemos».
Reconoce de todas formas que «el Giro es muy duro y un mal día puede hacerte perder todo lo bueno que hayas hecho. O al contrario ,puedes tener suerte y estar entre los primeros», aunque, como siempre explica, «me gustaría repetir la experiencia de volver a ganar una etapa en la que es mi carrera por etapas favorita».
La principal dificultad, en opinión del que será el único asturiano en la ronda italiana, «son los Alpesa. Son la clave y el que salga líder o esté entre los primeros tendrá muchas posibilidades de ganar».
Sobre los favoritos para el triunfo final, Rubiera aseguró que «Simoni y Savoldelli corren en casa y conocen bien la carrera, pero no descarto a otros, como el italiano Ricardo Ricco (Saunier Duval), que está en un gran momento y tiene sus opciones».