Un Gijón asomado al mar y sin límites ni interrupciones entre el Acuario de Poniente y la playa de La Ñora. La inauguración oficial del último tramo de la senda peatonal de la zona Este completa un camino de 12,5 kilómetros «en el que el paseante no se encuentra ni un solo semáforo». Así lo destacó ayer Paz Fernández Felgueroso en la puesta en servicio del recorrido que discurre entre La Providencia y el arenal de La Ñora, cuyo río marca la frontera natural del concejo. El nuevo tramo tiene 3.850 metros y completa uno de los objetivos más perseguidos por el Ayuntamiento: «Construir una senda parelela al mar sin cortes y con continuidad total desde Poniente hasta el concejo de Villaviciosa».
La ciudad se asoma, ahora, un poco más al mar. Decenas de caminantes aprovecharon ayer la jornada de sol para hacer un reconocimiento sobre el terreno de la nueva ruta, que, de forma oficiosa, lleva abierta al público varias semanas. Sin embargo, los últimos retoques se daban en estos días. La obra ha sido ejecutada por la empresa Dragados con un presupuesto de 1.953.811 euros. La construcción del camino arrancó en febrero de 2006 y concluyó ayer con la visita de autoridades, encabezadas por Antonio Trevín, delegado del Gobierno, acompañado de Miguel Velasco, subdirector general para la Sostenibilidad de la Costa del Ministerio de Medio Ambiente; Ramón Galán, jefe de Demarcación de Costas de Asturias, y la alcaldesa.
«Esta senda es la materialización de la política prioritaria del Ministerio de Medio Ambiente, consistente en conseguir que todo el litoral de la costa española sea accesible y conecte con las sendas verdes. Es una de las actuaciones más satisfactorias de todas las realizadas porque se trata de un espacio para la salud y el ocio», apuntó Miguel Velasco.
El último tramo de la zona Este completa el recorrido hasta el límite con la playa de La Ñora. Tiene casi cuatro kilómetros de longitud. Los primeros 700 metros de la calzada, desde el parque hasta la Colina del Cuervo (en La Providencia), cuentan con un ancho de tres metros con pavimento de piedra cuarcita irregular. Está provista de farolas cada 12 metros y está cercada por traviesas de ferrocarril y cable de acero para delimitar el camino.
A partir de la Colina del Cuervo, el ancho del camino se reduce a dos metros hasta el primer aparcamiento, que se sitúa a 1.700 metros del inicio de la senda, en las inmediaciones de la playa de Serín. Dispone de 20 plazas de estacionamiento. La otra zona de aparcamiento recogida en el plan se ubica cerca de La Ñora y da cabida a 35 plazas. Está actuación vendrá a solventar en parte los problemas de estacionamiento que se producen en las inmediaciones del arenal en la época estival.
Dragados, la empresa adjudicataria de la realización de la senda, ha incluido en el proyecto la construcción de dos miradores para contemplar las vistas, así como la habilitación de doce áreas de descanso equipadas con bancos, mesas de madera y papeleras.
La ejecución del camino no ha estado exenta de complicaciones. Parte de los terrenos por los que discurre debieron ser afianzados previamente para evitar posibles desprendimientos en las laderas de las playas de Serín, La Cagonera y Estaño. Se pretenden evitar argayos como el ocurrido en 2004 en Peñarrubia, donde resultó herido de gravedad un usuario al que le cayó una roca en la cabeza.
Cinco sendas
Con la senda del parque de La Providencia a La Ñora son ya casi 50 los kilómetros de paseo que atraviesan, en su mayoría, la zona rural del concejo. Las sendas peatonales han tenido un considerable desarrollo en el municipio de Gijón desde que se pusiera en marcha la primera, la senda verde de La Camocha, que comunica el poblado de Santa Bárbara con la bocamina y tiene 6.340 metros de longitud. A ella se unieron con posterioridad la que une La Ñora con la Llorea, en las cercanías del campo de golf municipal (con 4.000 metros) y la del Peñafrancia, que va desde La Guía hasta la parroquia de Deva. Esta última fue inaugurada hace aproximadamente dos años y tiene una longitud de 6.450 metros.
La senda más larga será la del parque fluvial que enlazará la desembocadura del Piles con La Camocha y tendrá casi 19 kilómetros. Por la costa, el concejo de Gijón ha conseguido asomarse casi por completo al mar.