El Rey Juan Carlos calificó ayer de «muy importante» el resultado del proceso de paz en Irlanda del Norte, que el pasado martes fructificó, tras cuatro décadas de violencia y más de 3.000 muertos, en la formación de un Gobierno autónomo para la región, integrado por independentistas católicos y unionistas protestantes, antes enemigos irreconciliables.
El jefe del Estado explicó, durante una conversación informal en la Dirección General de la Guardia Civil con representantes de distintos medios de comunicación, que en este tipo de procesos «hay que ir con calma, pero hay que intentarlo; si se consigue, se consigue». No obstante, el Rey matizó con gestos que no existen paralelismos entre los procesos de Irlanda del Norte y de España, y evitó en todo momento cualquier referencia al diálogo del Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA.
Don Juan Carlos ensalzó la figura del primer ministro británico, Tony Blair, quien el pasado martes afirmó que lo ocurrido en el Ulster puede servir de «lección para cualquier lugar en conflicto». El Rey mostró su agrado por las imágenes que al día siguiente publicó toda la prensa mundial del 'premier' británico sentado a la mesa junto al unionista radical Ian Pasley, ahora ministro principal del Ulster, y el líder republicano Martin McGuinnes, nombrado viceprimer ministro. A continuación, rechazó pronunciarse acerca de asuntos de política nacional y respondió que él «está por encima» y que de eso se encarga el Gobierno.
El monarca visitó ayer por primera vez de forma oficial la Dirección General de la Guardia Civil, donde firmó en el libro de honor, descubrió una placa conmemorativa y recorrió una exposición de los últimos adelantos materiales y tecnológicos en materia de lucha contra la delincuencia. Tras asistir, junto al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a una exposición del director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, el Rey elogió la labor que desempeña el instituto armado para la seguridad de los españoles.
Inmigración e islamismo
Durante sus conversaciones con los responsables de Interior y de la Guardia Civil, don Juan Carlos se interesó por la labor que realiza la Benemérita y, en concreto, preguntó por cuestiones relacionadas con el tráfico, la inmigración ilegal y el terrorismo islamista, explicaron fuentes de Interior.
En el Patio de Armas, el jefe del Estado conoció algunos de los medios materiales y tecnológicos más novedosos con los que cuenta la Guardia Civil, como el laboratorio móvil de Criminalística, diseñado especialmente para su desplazamiento a zonas afectadas por catástrofes. El monarca también ha tenido la oportunidad de contemplar el Vehículo Especial de Seguridad Perimetral, destinado a transportar y operar un sistema móvil de protección de recintos, mediante la instalación de estaciones sensoras a lo largo de un perímetro.
Al terminar de conocer estos medios de la Guardia Civil, el Rey se acercó hasta un grupo de unos treinta familiares de miembros del Instituto Armado para saludarles. Estas personas le trasladaron sus felicitaciones por el nacimiento de la infanta Sofía, momento en el que el Rey se quitó su gorra de plato y la colocó en la cabeza de un niño de unos cinco años que se encontraba entre el público, acompañado de sus familiares.