Son cuatro volúmenes que no sólo recopilan todo el saber sobre el prerrománico y el románico en Asturias, sino que incluso aportan documentos y estudios inéditos que contribuyen a conocer aún mejor dos formas del arte que se deja ver en iglesias, castillos, esculturas y tallas. «Yo creo que tiene un enfoque, tanto desde el punto de vista del contenido como de la presentación, para un público muy diverso, puede interesar al investigador, al estudiante o al amante de la cultura en general». Soledad Álvarez, catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, habla así de la enciclopedia que ayer se presentó en Oviedo y en la que su misión fue coordinar los dos volúmenes del románico. Los correspondientes al prerrománico fueron dirigidos por Lorenzo Arias, profesor titular de Historia del Arte de la institución académica asturiana.
Ambos coordinaron una obra que se enmarca dentro del ambicioso proyecto patrocinado por la Fundación Santa María la Real y Caja Duero: la Enciclopedia del Románico en España, en la que se lleva trabajando durante los últimos quince años. A los 17 volúmenes dedicados a Castilla y León se unen ahora los cuatro tomos asturianos y para finales de año habrá otros nueve correspondientes a Cantabria, Navarra, La Rioja y Madrid. Aún quedan pendientes Aragón, Galicia y Cataluña.
En Asturias la iniciativa ha ampliado sus miras hacia el prerrománico para lograr, según sus autores, la que es sin duda la obra más completa hasta la fecha, con fichas actualizadas de cada uno de los monumentos o vestigios del pasado, con un amplísimo material gráfico que incluye desde fotografías actuales a imágenes antiguas, desde planos de cada monumento hasta recreaciones virtuales de cómo debieron ser en la Edad Media. En cifras, los dos volúmenes del románico constan de 1.198 páginas, recogen en torno a 230 testimonios románicos complementados por más de 900 fotografías y 350 planos. El prerrománico, con cerca de un millar de páginas, recoge 63 testimonios, con 19 edificios completos, 37 elementos arquitectónicos y escultóricos diversos y siete piezas de orfebrería. 790 fotografías ilustran todo lo dicho.
Fue hace poco más de un año cuando arrancó un trabajo arduo que le ha quitado muchas horas de sueño a Lorenzo Arias. Él se ha encargado, con la colaboración de otros expertos, de presentar el prerrománico en su contexto histórico. Tres artículos que firman Javier Fernández Conde, José Avelino Gutiérrez y el propio Lorenzo sirven para informar sobre el territorio, la monarquía asturiana y el lenguaje de la imagen en la iconografía del arte altomedieval.
No sólo eso. Se ha buscado también ampliar la visión respecto a esta forma de arte que se limita entre el gran público a Santa María del Naranco, San Miguel del Lillo, Santa Cristina de Lena y poco más. Según explica Lorenzo, se ha querido presentar en la enciclopedia edificios no vinculados a la monarquía asturiana, obras civiles por decirlo de alguna manera, que no siempre han sido consideradas como prerrománicas. «Se han introducido nuevos elementos que van a ayudar a comprender el arte prerrománico, como castillos y fortalezas o núcleos defensivos», relata. Los castillos de Peñaferruz, Tudela y Gozón son los mejores ejemplos. Por cierto que también aparece Veranes en la obra, a través de los artículos de Fernando Gil Sendino y Carmen Fernández Ochoa, los directores de las excavaciones del yacimiento gijonés, que siempre han considerado la casona del señor romano como un precedente prerrománico.
Explica Lorenzo Arias que hay mucha información inédita en estos dos volúmenes. Sin ir más lejos, se publica por primera información sobre la iglesia de Santibáñez de la Fuente, en el concejo de Aller, un templo excavado hace ocho años por Otilia Requejo del que se conserva poco más que su perímetro y restos del altar. Se aporta una reconstrucción infográfica de cómo debió de ser en el pasado esta iglesia allerana.
Hay, pues, muchas novedades para estudiosos y aficionados. «Se basa en estudios que ya existían, pero se actualizan muchas cosas», dice el coordinador de la obra, que entiende que «es muy atractivo tener todo el prerrománico en dos tomos».
Además de información detallada por concejos de cada monumento, con una amplísima documentación cartográfica -incluso con planos nunca vistos-, dibujos de elementos decorativos, estudios planimétricos y análisis iconográficos, se entrega un mapa de Asturias desplegable de gran formato a escala 1:200.000 en el que se pueden localizar a golpe de vista los distintos elementos prerrománicos de la región. Algunos, descubiertos recientemente y de los que nunca antes de había hablado en publicaciones científicas, como el cancel (una placa de piedra que servía para separar el altar de los fieles) de un metro de altura por uno de ancho de la iglesia de San Tirso de Candamo. Sólo hace un año que se halló esta pieza.
Trabajo actualizado
Y del descubrimiento exhaustivo del prerrománico al trabajo más extenso y actual sobre el románico. Soledad Álvarez ha estado al frente de un trabajo que domina. Y es que ya en el año 1999 la editorial Trea publicó una obra suya sobre este estilo en Asturias. «La de entonces era un visión general que trataba de recoger en un único libro todo el románico, ésta es la primera vez que se plantea con talante enciclopédico para recoger en un trabajo todo lo que se conoce, documentar todos los monumentos, los vestigios, tanto en el plano arquitectónico como escultórico y, al mismo tiempo, pretende mostrar el estado más reciente del patrimonio asturiano», asegura la coordinadora de los dos tomos.
Añade que es por encima de todo una visión actual e incluso crítica, porque la propia obra no deja de alertar sobre el estado de abandono de algunas joyas románicas. «Incluso en ocasiones se hacen sugerencias para su conservación», asegura la coordinadora, que se ha valido de la colaboración de una decena de investigadores, entre ellas la doctora Isabel Ruiz de la Peña.
Destaca Álvarez la importancia del repertorio fotográfico y las planimetrías que se dibujan de todos y cada uno de los edificios, de modo «que es un planteamiento muy diferente a lo que se había hecho hasta ahora».
También en la parte románica se podrán descubrir elementos inéditos. Un ejemplo es una ventana hallada recientemente durante la restauración en la iglesia de Tamón (Carreño). Además, la enciclopedia también ha servido para incorporar información más detallada sobre determinados templos que con anterioridad no se habían estudiado en profundidad. «Se plantea de manera monográfica cada monumento, se actualiza, se revisa toda la documentación y se plantea con ese carácter enciclopédico, en orden alfabético, que hace muy fácil la consulta», concluye Álvarez.