Tan en serio hay que tomarse el partido en el Avilés que la referencia del entrenador rival, el conocido ex jugador del Sporting, Mino, sirve para que los incrédulos aún valoren que su equipo aún puede: «Mientras las matemáticas no digan lo contrario, tenemos una pequeña posibilidad y hay que justificarla cumpliendo con nuestra obligación, que es ganar en el Suárez Puerta».
El técnico de Antromero piensa por lo tanto que «el Avilés no está ni mucho menos descartado, al menos hasta que no sepamos lo que ocurre esta jornada. Tuilla y Sporting B pueden tropezar y si ganas te acercas, así que es un partido importante y como tal lo afrontamos».
Mino conoce la realidad precaria del Avilés, pero no se fía: «Todos hemos tenido bajas y es un arma de doble filo, los que no juegan siempre salen muy motivados. El partido hay que jugarlo y ganarlo, haciendo bien las cosas y con esfuerzo».
El Ribadesella llega con tres bajas, el portero Moro, con permiso por boda, y los lesionados Xosé y Mini. En sus filas, Israel, hermano de Héctor, David Sanz y el ex jugador blanquiazul Hugo Grandío.