La Asociación Española Contra el Cáncer lleva 53 años ofreciendo información y apoyo a afectados y familiares de esta enfermedad. En Gijón trabaja desde 1963 como parte de la delegación asturiana de esta agrupación. Mañana da comienzo la cuestación anual, una actividad de sensibilización y apoyo en la que más de 600 voluntarios se repartirán por la ciudad en busca del apoyo moral y económico que necesita una asociación que trabaja luchando contra una de las pocas enfermedades que todavía se resiste al avance de la ciencia.
-¿En qué consiste la actividad de sensibilización que comienza mañana?
-Se trata de la cuestación que hacemos todos los años para recaudar fondos. Muchos de nuestros voluntarios salen con sus huchas por toda la ciudad, además de las que instalamos en todas las parroquias, hospitales, cajas de ahorros, supermercados, centros comerciales... La verdad es que tenemos que dar gracias a toda la gente que está sensibilizada y que colabora con nosotros.
-¿Es cada vez mayor el número de personas que se interesan por la asociación y por informarse sobre esta enfermedad?
-Desde luego, cada vez hay más personas sensibilizadas con esta enfermedad, se hacen más revisiones y muchos quedan sorprendidos por todo lo que hace la asociación. El boca a boca es lo que mejor funciona para darnos a conocer y cada vez sea mayor el número de personas que acuden a nosotros.
-¿Qué hace la asociación con el dinero que recauda en la cuestación?
-Con este dinero se financian las labores de sensibilización que llevamos a cabo, las iniciativas de información, prevención y detención precoz, el trabajo con el psicólogo y el médico de la asociación...
-¿Hacia qué grupo de personas están más enfocadas las iniciativas que llevan a cabo?
-Cualquier persona puede ser víctima del cáncer, por eso no tenemos una franja de edad determinada sobre la que enfocamos nuestras acciones. Lo que sí podemos decir es que, aunque tratamos todos los cánceres, tenemos una unidad de apoyo especial a las mujeres mastectomizadas.