El penúltimo obstáculo para uno de los dos hoteles de cinco estrellas previstos en Gijón ya está saltado. El Principado ha dado el visto bueno inicial al proyecto que el grupo AC Hoteles plantea para la Universidad Laboral, en cuya vieja residencia femenina instalará 84 habitaciones de lujo, un salón de banquetes para 500 personas y otros servicios como spa y gimnasio.
Según pudo saber EL COMERCIO, el pasado día 30 de abril la mesa de contratación de la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo acordó apoyar la propuesta presentada por el grupo que dirige Antonio Catalán, al que le da dos meses de plazo, que concluyen el 30 de junio, para presentar «el proyecto técnico de obra ajustada a la variante de la oferta». Fuentes oficiales explicaron que el diseño que presentó la empresa es «prácticamente perfecto», pero tiene algunos problemas de «accesibilidad», por lo que debe realizar «ligeras modificaciones» que se llevarán a cabo «sin ningún problema».
Mientras el Gobierno regional habla, desde la empresa adjudicataria, AC Hoteles, se prefiere guardar silencio hasta que exista «la confirmación oficial del proyecto», aunque se reconoce que «todo marcha según lo previsto», por lo que el plazo dado para presentar los planes definitivos podría «ser más breve».
EL COMERCIO ha tenido acceso al proyecto que prepara el equipo de Catalán, que tendrá elementos de nueva construcción que se añadirán a la monumental edificación que ideó Luis Moya en 1947 y cuya rehabilitación está culminando el Principado.
Así, dispondrá de una cubierta octogonal que protegerá el pasillo de acceso al hotel, que será adoquinado tanto para peatones como para vehículos, y una portada acristalada de nueva creación, que hará las veces de entrada y de centro distribuidor.
Otro de los nuevos elementos será el acristalamiento de un lateral del patio interior, donde se instalará un salón polivalente. Se trata, según figura en el proyecto, de «una gran sala en el interior del patio que permite la generación de una sucesión de espacios de estancia: bar, televisión, café, restaurante, salas de reuniones y spa». No obstante, el grupo hotelero quiere el patio «lo más libre posible», para actividades de ocio.
De acuerdo al trabajo realizado por los arquitectos, el hotel se dividirá en dos zonas. La primera, en la que se ubicará el gran comedor, el spa, el gimnasio y todas las oficinas, ocupará las plantas baja y semisótano, ya que se aprovecha la gran depresión existente en el área suroeste del conjunto, donde está el obsoleto frontón, para instalar el parking para residentes, que será cubierto con un jardín.
La segunda zona, dedicada únicamente a las habitaciones, ocupará cuatro plantas de altura sobre la de acceso, en la conocida por los antiguos alumnos de la Universidad Laboral como 'zona de barajas', ya que las imágenes del conocido juego de naipes ornamentan parte de sus paredes.
De hecho, esas imágenes, así como los murales originales encontrados en las paredes de numerosos pasillos y habitaciones, con azulejería en cerámica de gran valor histórico, serán respetados. El grupo AC, que cuenta entre sus principales accionistas con la familia Cosmen, mantiene el compromiso de concluir las obras en el plazo de nueve meses.
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