Fue el hecho más grave y se produjo en la madrugada de ayer en Bilbao. Un grupo de ocho jóvenes increpó e insultó en la plaza del Sagrado de Corazón a Nerea Alzola, concejal del PP en Sondika, y a Virginia Arroyo, número cuatro de la lista de este partido al Ayuntamiento de Ermua. Lo hicieron justo en el momento en que las mujeres estaban pegando carteles electorales.
Según explicaron las dos agredidas, sobre la una de la madrugada, los jóvenes comenzaron a quemar los carteles que pegaban, a empujarlas y a golpearlas, por lo que tuvieron que intervenir los dos escoltas de Alzola. En la pelea resultaron heridos dos de los agresores, los dos escoltas -que están de baja- y las dos concejales. Varios de ellos precisaron de atención sanitaria en el cercano Hospital de Basurto.
Según el parte médico, Alzola tiene contusiones en el hombro, el codo y la mano y Arroyo presenta rotura parcial del maxilar y contusión lumbar en la zona izquierda. La Ertzaintza puso fin con su intervención al incidente e identificó a los agresores.
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, transmitió su «solidaridad, afecto y cariño» a las concejalas. El líder del principal partido de la oposición apuntó que los agresores fueron los mismos «demócratas» de la izquierda 'abertzale' que el presidente del Gobierno permitió presentarse a los comicios del 27 de mayo.
Asimismo, apuntó, irónico, que la culpa de dichos ataques fue de sus propios compañeros de partido, por «crispar». «Aquí, si no dices que Zapatero es el estadista más importante que ha dado Europa en los últimos tres siglos, parece que molestas», comentó Rajoy.
Pero es más, en un mitin celebrado en Murcia, el líder del PP aseguró que Batasuna «se envalentona y ha vuelto a la calle». Reclamó, a su vez, al Gobierno que explique por qué «ha permitido» que esa organización vuelva a las instituciones, e insistió en que Zapatero tiene que explicar aún la razón por la que De Juana Chaos «sigue paseando por la calle».