La unidad de radioterapia del Hospital de Jove ha atendido a 200 pacientes de cáncer del Área Sanitaria V desde que se puso en servicio, hace ahora ocho meses, ya que, aunque los médicos del servicio empezaron a atender consultas el 1 de setiembre, no fue hasta el día 11 de ese mes cuando el acelerador lineal empezó a funcionar. Las previsiones eran entonces que atendiera a 250 pacientes al año y, por el momento, parece que las cifras se están cumpliendo.
Es el balance del demandado y peleado servicio, justo en el momento en que se espera la llegada del segundo acelerador lineal, que será instalado en el búnker ya construido junto al primero de los aparatos radioterápicos. Aunque todavía no hay una fecha concreta, lo cierto es que está previsto que sea a finales de este mismo mes. Después, como en el primer caso, habrá que esperar el periodo de instalación y calibración y recibir el visto bueno obligatorio del Consejo de Seguridad Nuclear. Por el momento se mantiene octubre como plazo para que la segunda máquina de alto voltaje, en la que el hospital ha desembolsado 1,5 millones de euros, pueda estar operativa. En ese momento estaría completa la unidad de Jove, primera descentralizada en la sanidad pública asturiana y que ha supuesto una inversión de unos 5 millones de euros para el centro hospitalario concertado.
Si las previsiones con un acelerador son atender a unos 250 pacientes al año (400 con el doble turno), lo cierto es que los responsables del servicio confían en que, cuando estén los dos operativos, esa cifra pueda alcanzar los 600. No obstante, para eso habrá que esperar hasta mediados de 2008 posiblemente, ya que para alcanzar ese nivel de actividad se necesita que las dos máquinas estén funcionando a pleno rendimiento.
Por el momento, explica el gerente del Hospital de Jove, José Luis San Miguel, los 200 pacientes que han sido tratados en estos ocho meses han recibido un total de 4.000 sesiones de radioterapia. Cada uno de los enfermos de cáncer que recibe un tratamiento radioterápico necesita, como mínimo, de 22 sesiones.
Ampliación de horario
Actualmente, la unidad está trabajando a doble turno, esto es, recibe a pacientes desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. Cuando se puso en marcha, en setiembre, lo hizo con un único turno de 8 a 15 horas. Poco después se amplió y comenzó a pasar consulta una o dos horas más por la tarde y en marzo atendía ya hasta las 18.30 horas. Un solo acelerador, trabajando a doble turno, podría tratar a unos 400 pacientes al año, pero en este primer año de funcionamiento parece complicado alcanzar esa cifra, ya que la atención por la tarde se ha implantado recientemente.
En cualquier caso, San Miguel confirma que no existe lista de espera en estos momentos, y que la unidad está funcionando al máximo de su capacidad. La intención, al adquirir el segundo acelerador, es cubrir toda la demanda oncológica del Área V. Además, si hasta ahora el centro concertado gijonés trata a pacientes con cáncer de pulmón, mama y digestivo -además de los tratamientos de carácter paliativo-, con el segundo acelerador será posible tratar otros tres tipos de cáncer: urológicos (de próstata y vejiga), linfomas y primario desconocido. La nueva máquina ofrece uno de los sistemas de tratamiento radioterápico más avanzado de los que hay en el mercado, más incluso que el que funciona en la unidad de referencia del Hospital Central de Asturias, en Oviedo.
La unidad de Gijón, por la que lucharon los vecinos gijoneses, pero también los de Villaviciosa y Carreño, supondrá para la Consejería de Salud del Principado, cuando estén en funcionamiento los dos aceleradores a doble turno, un desembolso de 2,4 millones de euros al año. El precio del tratamiento por enfermo es de entre 2.500 y 2.800 euros.
El servicio de Jove esta asociado científica y asistencialmente al Central, cuya unidad de radioterapia, por la que pasan más de 3.000 enfermos cada año, se vio descongestionada con la puesta en marcha de la de Gijón y consiguió disminuir el tiempo de espera para comenzar los tratamientos.