Cientos de personas acudieron ayer a San Juan de Beleño para participar en el tradicional certamen del queso de los Beyos. Once productores del concejo de Ponga llegaron al recinto con quinientos kilos de queso de vaca y en apenas dos horas habían agotado las existencias al precio de diez euros el kilo. Los actos estuvieron presididos por el alcalde, Manuel Antonio Yano, y hasta el municipio se desplazaron Tomasa Arce, directora general de Agroalimentación; Belén Fernández, viceconsejera de Medio Ambiente, y Jesús Alfaro, gerente de la Sociedad Regional de Turismo.
En los aledaños de la plaza también se instalaron varios puestos de artesanía popular, así como diferentes talleres de bordado y pintura. La banda de gaitas Xiranda, de Colloto, y el grupo folclórico San Félix, de Candás, contribuyeron a alegrar la mañana con animados pasacalles y vistosos bailes por las diferentes arterias de la localidad.
Los productores comenzaron a ocupar los puestos a las diez de la mañana y para el mediodía era misión imposible poder comprar una pieza. Todos los vendedores valoraron el éxito del evento y la única queja esgrimida tenía relación con el precio ya que consideraban que «diez euros el kilo es muy barato».
A primeras horas de la tarde el jurado dio a conocer el nombre de los premiados y como mejor queso del certamen fue declarado uno elaborado por María del Pilar Alonso Gutiérrez, productora de Viego, y propietaria de la única quesería del concejo. El segundo premio fue para Balbina de Diego, de Beleño, y el tercer galardón se lo llevó la ganadora del 2006, Amparo Muñiz, de Viego.
Tomasa Arce se mostró «muy esperanzada» con el futuro del queso de los Beyos y tenía motivos para ello una vez que los expertos le habían asegurado «un importante incremento en la calidad durante el último año». La directora general adelantó que para el 18 de mayo están convocados los productores para «firmar una petición formal al Ministerio de Agricultura» para que tramite ante la Unión Europea la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el queso de los Beyos.
La solución nunca llegará «antes de cuatro años», pero desde el momento de la firma ya entra en vigor la IGP a través de una figura conocida como «protección nacional transitoria». Arce adelantó que la protección sería para elaborciones con variedades de leches de vaca, cabra y oveja, y destacó como importante «el incrementar el tiempo de maduración hasta 21 días».