Hoy en día el que no aprende es porque no quiere. Ejemplo de eso son las clases que imparte José Manuel Díaz, profesor de fruticultura y jardinería. En Asturias, más que en otras comunidades, hay muchas personas con finca que ya tienen algún árbol o han pensado tenerlo. Sin embargo, «para obtener fruto y un buen rendimiento hay que tener unos conocimientos mínimos», señala José Manuel. Y eso sí, sea como sea el sabor de la fruta siempre será mejor que el de la comprada en el supermercado.
-¿Cómo se llega a profesor de fruticultura?
-Llevo muchos años trabajando en diversas plantaciones de forma profesional y he dado el salto a la docencia hace poco. La fruticultura es una rama de la agricultura destinada a la plantación y el mantenimiento de árboles frutales de cualquier tipo. En Asturias el que mejor se da es el manzano y el kiwi.
-¿Qué alumnos vienen a sus clases?
-El noventa por ciento viene porque tiene árboles frutales. Son desde aficionados a profesionales que quieren mejorar su producción. Los árboles requieren un control permanente, no se les puede dejar crecer de forma libre, ni que produzcan de la misma forma, porque se dan casos de árboles que dan mucho una temporada y muy poco otra.
-¿Qué tiene que hacer uno para plantar un árbol?
-Pues lo primero ser consciente de que no es plantarlo y dejarlo a su libre albedrío. Se debe acondicionar el terreno y hacer las labores preparatorias de arado de vertedera añadiendo el estiércol o los abonos minerales. El siguiente paso es el rotovator que consiste en el desmenuzado de la tierra para que quede suelta y preparada para recibir los plantones, que son los árboles pequeños. Luego viene la poda que es imprescindible para formar los árboles y, además, permite el control de la producción.
-No sabe igual una fruta de casa que una comprada.
-La fruta del mercado es de cultivo intensivo y se recoge antes de tiempo con lo cual no madura en el árbol. Además, se obliga al suelo a hacer un sobreesfuerzo con abonados y tratamientos y salen frutas muy homogéneas y menos naturales que las de casa.