Faltaban todavía unos minutos para la apertura al tráfico de la nueva autovía Oviedo-Gijón, la AS-II, cuando el presidente regional, Vicente Álvarez Areces ya comprometía la construcción de la AS-III, desde Avilés hasta Sama (Langreo). Las obras «se pondrán en marcha inmediatamente si los ciudadanos ratifican su confianza en nosotros las próximas elecciones», matizó.
Será la tercera autovía de titularidad autonómica, después de la Oviedo-Gijón abierta ayer y de la autovía minera, la AS-I. El objetivo de la futura AS-III será el de reforzar y vertebrar las comunicaciones entre Avilés, el área central de Asturias y las cuencas. Igual que la AS-II surgió del desdoblamiento de la AS-18, la futura autovía se asentará sobre el trazado de la AS-17, que transcurre entre Avilés y Puerto de Tarna y que ya se desdobla en el corredor del Nalón.
Algunos tramos de lo que será la tercera autovía regional ya han sido planificados por el Principado al construir la autovía AS-II, de forma que «sólo quedará por definir el tramo entre Avilés y Posada de Llanera», dijo ayer el presidente. El plan autonómico de carreteras 2000-2010 contempla la mejora de la comunicación entre ambas poblaciones, «pero no como autovía», recordó ayer el presidente regional antes de comprometerse a darle esa categoría en la próxima legislatura. Como novedad, este trazado incluirá una conexión con la 'Y', a la altura de Tabaza (Carreño), para facilitar el acceso a las zonas industriales de Corvera y Cancienes a los conductores procedentes de Gijón.
El tramo siguiente lo conformará la variante de Posada de Llanera, que el Principado prevé licitar el próximo mes de agosto y que supondrá aliviar el casco urbano de Posada del paso de 13.000 vehículos diarios. Tendrá un recorrido de cuatro kilómetros y medio y la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras la sacará a licitación por unos 24 millones de euros.
Ya en marcha se encuentran los trabajos de desdoblamiento del siguiente tramo, el comprendido entre Lugones y el polígono de Bobes, en el concejo de Siero. Esta obra forma parte de las contraprestaciones recogidas en el contrato firmado entre la empresa adjudicataria de la AS-II, Viastur, y el Principado en concepto del 'canon por demanda' con el que será gestionada la nueva vía. Sin embargo, este tramo a Bobes quedará libre del peaje en sombra.
Areces anunció ayer que el trazado siguiente irá de Bobes a San Miguel de la Barreda, donde la futura AS-III enlazará con la autovía de Oviedo a Villaviciosa (A-64) y la N-634. Ese tramo se encuentra «en fase de trámite» y Areces prometió que «en cuanto el Consejo Consultivo se pronuncie, la obra estará en marcha».
Túneles de Riaño
El presidente autonómico también afirmó que el desdoblamiento de los túneles de Riaño será «inmediato». Este punto de la AS-17 es una de las zonas con mayor siniestralidad de la región desde hace años. Ya desde los túneles, prosiguió Areces, «entraríamos en Sama por autovía», para conectar con el corredor del Nalón.
El Principado prevé financiar con fondos mineros el tramo entre San Miguel de la Barreda y los túneles de Riaño.
José María Pertierra, director general de Carreteras, destacó que la futura autovía será «una buena alternativa» a la 'Y' entre Avilés y Oviedo, al igual que la AS-II estrenada ayer lo será entre Gijón y la capital. Lo que aún no se ha decidido, reconoció Pertierra, es si el Principado optará también para la AS-III por la novedosa fórmula del peaje en sombra por la que la constructora asume el coste de las obras a cambio de un canon determinado por vehículo y kilómetro recorrido.
También recordó el director general de Carreteras que los ayuntamientos de Avilés, Corvera de Asturias y Llanera reclaman desde hace tiempo la mejora de esta comunicación, al igual que las empresas radicadas en los polígonos de estos concejos.
La futura autovía, conectada con la AS-II en Lugones, supondrá la vertebración de los principales polígonos en los que se concentra el grueso de la actividad económica de Asturias.
La AS-I o autovía minera (Gijón-Langreo), la AS-II o autovía industrial (Oviedo-Gijón), y su conexión con la AS-17, que se convertiría en el futuro en la AS-III, «garantizan una situación positiva para potenciar las comunicaciones y arbitrar un crecimiento ordenado y sostenible», afirmó el presidente del Principado, porque «también se da alternativa al transporte público». Areces insistió en el concepto de autovía industrial tanto para la infraestructura inaugurada ayer como para la prometida: «Quedarán articulados los polígonos industriales de las comarcas mineras, los de Siero y Llanera, los de Avilés, las instalaciones comerciales de Mercasturias y el nuevo Hospital Central Universitario». Lo que no hizo el presidente fue mencionar plazos ni cifras sobre la tercera autovía regional.