El Hospital Central lleva con celo riguroso la evolución del paciente al que le fueron infundidas células madre de su propio organismo para intentar regenerar su dañado corazón. Del enfermo poco se sabe, ya que el centro sanitario asturiano ha querido evitar dar cualquier tipo de detalle personal del afectado. El hospital se ha limitado a indicar que el paciente «evoluciona favorablemente». El Central insiste en que se trata de un ensayo clínico «no de un tratamiento que se ofertará de forma masiva» a las personas afectadas del corazón. De ahí que quieran llevar el primer caso con cierta discreción.
El jefe del Área Clínica del Corazón del Hospital Central, César Morís, aseguró, no obstante, que el paciente «está estupendo» y que «es muy colaborador». Aunque todavía es pronto para aventurar resultados, en estas dos primeras semanas (el trasplante tuvo lugar el pasado 27 de abril) «no ha sufrido ningún contratiempo, ni ha tenido ningún problema añadido», explicó su médico. En seis meses «podremos saber si la técnica es la acertada y si tiene viabilidad». Hasta entonces, habrá que esperar.