En 1977, el visitante que llegaba a Avilés se encontraba sólo con dos hoteles donde poder alojarse. Una oferta que se mantuvo invariable hasta 1998, cuando comenzaron a abrirse nuevos establecimientos. Entre 1998 y 2000 se abrieron cinco alojamientos y las inversiones en hoteles comenzaron a ser frecuentes en la comarca. Hoy en día, la oferta alcanza las 1.200 plazas, que se verán aumentadas, ya que este año abrirá un nuevo hotel en Avilés y ya se conocen otros dos nuevos proyectos para la ciudad. Al tiempo, el turismo rural, afianzado tan sólo en Gozón, despega en Castrillón, que en los últimos años pasó de no contar con ninguna oferta a disfrutar de seis alojamientos.
Y, además, no hay problemas para llenarlos. Los datos facilitados por la Mancomunidad Turística señalan que en los veranos de 2006 y 2005, la ocupación marcó el 81% y, en 2004, el 78%. Desde la Asociación de Hostelería de Asturias, donde se encuentran asociados la mayoría de empresas, confirman el auge turístico de la comarca en los dos últimos años.
En parte, esto se debe a la existencia de un mercado latente que, por falta de oferta, se desplazaba a Gijón y Oviedo. Es el llamado turismo de empresa, con más peso en Avilés que en Asturias. Así, los estudios del Sistema de Información Turística de Asturias (SITA) de la Universidad de Oviedo señalan que, en 2004, último año con datos publicados, el turismo de negocios representaba el 19,1% de los visitantes asturianos y el 20,8% de los turistas avilesinos, en un documento que también incluye Gozón. Con esa base sólida, las empresas del sector cuentan con recursos suficientes para mantener su actividad y captar el turismo de vacaciones. En este segundo objetivo, la combinación de políticas públicas y el capital privado se demuestra como la suma de los esfuerzos es rentable para la sociedad. Por una parte, el sector turístico se beneficia de las mejoras de las comunicaciones, el entorno o la peatonalización del centro histórico, que han convertido a Avilés en un lugar atractivo para el visitante.
En clave comarcal
Además de estas políticas generales, dos hitos marcan el impulso dado al sector turístico. El primero fue en 2003, con la constitución de la Mancomunidad Turística. Avilés, Castrillón, Corvera e Illas se unían para ofrecer un producto conjunto sabiendo que las características de cada municipio se complementaban y permitan conformar una oferta capaz de atraer a visitantes, al igual que Gijón y Oviedo. Un año después, el segundo, la Mancomunidad recibía un Plan de Dinamización Turística de la administración central y que permitía reforzar las políticas públicas y el esfuerzo de los empresarios.
El Plan de Dinamización mejoraba infraestructuras, como el nuevo Centro de Recepción (la antigua Oficina de Turistas), invertía importantes recursos en la divulgación de la comarca o creaba un producto turístico, como las visitas guiadas, que pasó de 3.510 usuarios en 2004 a 6.106 en 2006, con la mitad de participantes, entre los meses de junio y setiembre.
El binomio inversión pública esfuerzo privado ha funcionado durante este tiempo de forma perfecta. Más aún cuando el empresario responde con una oferta de calidad en todos los sectores. No es casualidad que el Plan de Dinamización Turística haya concedido 204 certificados de calidad, convirtiendo a Avilés en el territorio de España con más establecimientos participantes en procesos de mejora continua. La oferta de calidad es muy importante por un triple sentido.
El turismo de calidad es más fácil de fidelizar que el de sol y playa, un mercado donde Asturias, y Avilés, compite difícilmente por su clima. Además, aunque siempre existirá la estacionalidad (pues las vacaciones escolares marcan a las familias) el turista de calidad tiende a hacer más viajes durante todo el año. Por último, un tercer factor beneficia a esta oferta: necesita más mano de obra y más estable.
De esta forma, los visitantes comienzan a llegar y a disfrutar con la comarca, que les sorprende más que otros puntos de Asturias. El 10,1% de los visitantes, indica el estudio del SITA, considera Avilés un lugar interesante de visitar, cuando el porcentaje en Oviedo es del 9% y en Gijón es del 8,9%
El Plan de Dinamización cuenta con otra ventaja que, hasta el momento, aún no se ha valorado lo suficiente, pero que lo será en el futuro. Se ha generado un ámbito de confianza entre el sector público y privado que puede ayudar, a medio plazo, a definir las políticas de atracción de los visitantes. Las nuevas inversiones (entre ellas el Centro Niemeyer) deben consolidar Avilés como destino turístico y permitir que los visitantes pasen más tiempo en la comarca, aumentando sus gastos.