La vieron sus vecinos pidiendo ayuda a gritos por la ventana y con el cuerpo totalmente ensangrentado. Una vecina de la calle de Guipúzcoa -L. M. C. D., de 30 años- resultó ayer herida de consideración tras ser atacada, presuntamente, por su compañero sentimental. Los hechos tuvieron lugar en la mañana del domingo en una vivienda ubicada en la calle de Cabrales en la que reside el agresor, J. V. G., de 50 años. Según el testimonio de la víctima, el hombre la agredió con un cuchillo, ocasionándole heridas en diversas partes del cuerpo.
Aunque el violento episodio se produjo en el domicilio de la zona centro, la mujer fue localizada en su propia vivienda, en Pumarín. Se desconoce cómo pudo llegar hasta allí en su estado. La Policía Local recibió la llamada de varios ciudadanos que presenciaron cómo la herida solicitaba auxilio por la ventana. Al personarse en el lugar, los agentes la encontraron ensangrentada y con las manos vendadas. Fue trasladada al hospital en una ambulancia.
Mientras, varias patrullas iniciaron la búsqueda del agresor. En su piso de la calle de Cabrales encontraron la puerta reventada y un charco de sangre en el pasillo. No había rastro del individuo. Lo localizaron con posterioridad en la avenida de El Llano a bordo de su automóvil. Casi a la misma hora, en la calle de Marqués de San Esteban, la Policía observó cómo una pareja discutía acaloradamente. Tras la intervención de los agentes, ninguno de los dos quiso interponer denuncia. Horas más tarde, la mujer acudió a la Jefatura de la Policía Local para solicitar que le acompañasen al domicilio de su pareja, en la calle de San Rafael y recoger así sus pertenencias. Una vez allí, la mujer comenzó a gritar y agredir a los policías, llegando a autolesionarse tirándose por las escaleras y tratando de cortarse las venas con unos cristales rotos.