Mientras se desarrollan los trámites administrativos para crear la ZALIA en San Andrés de los Tacones, la adquisición de terrenos continúa. Enrique Álvarez aseguró que ya son 70 hectáreas las compradas, la mayor parte en la zona más próxima a la ciudad de Gijón, junto a la factoría de Arcelor y cerca del poblado de Montiana.
ZALIA ha recurrido a líneas de crédito para disponer de tesorería suficiente no sólo para llegar a acuerdos con los propietarios de la zona que alojará la primera fase (durante el verano está previsto decidir cuál será su extensión y emplazamiento exactos), sino también en todo el contorno reservado para la ZALIA. Curiosamente, la planificación de accesos que se encuentra más avanzada corresponde a la zona del Montico, en Carreño, con una conexión con la autovía A-8, próxima a la gasolinera, que el Principado aprobará próximamente.
Álvarez considera que la adquisición de terreno «avanza razonablemente bien» y que, junto a las 70 hectáreas ya escrituradas, hay abiertas negociaciones sobre otras parcelas que pueden dar resultado en cualquier momento.
Impacto
Sobre las medidas previstas para reducir el impacto ambiental de la ZALIA, su director señala que está previsto reservar una zona verde en todo el perímetro del complejo industrial, así como la separación de los núcleos de población que quedan dentro del mismo. También se habilitará un carril para bicicletas en gran parte del contorno y en algunas de las vías internas. La razón es que ZALIA pretende reducir al máximo el transporte privado por el interior de las 400 hectáreas que comprende, y planea construir zonas de aparcamiento donde poder dejar el coche y coger una bicicleta para llegar hasta el destino en el interior del parque logístico. El transporte público será también una alternativa.
En otro orden de cosas, pero referido también a iniciativas medioambientales, Enrique Álvarez aseguró que la ZALIA adoptará sistemas para el reciclado de agua con destino a riego y que exigirá que los edificios sean «energéticamente eficientes, con paneles que aprovechen la energía solar, cuando sea posible. Son iniciativas que no buscan paliar nada y que en absoluto entendemos como un peaje, sino que las adoptamos por propia iniciativa y con mucho gusto, porque es como entendemos que deben ser las cosas».
El director de ZALIA mantiene como objetivo licitar la urbanización de la primera fase a finales de este año o comienzos del próximo. Esa primera fase no incluirá, muy probablemente, la estación intermodal, que se entiende como una pieza con entidad propia y que queda sometida al desarrollo de negociaciones con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) y con RENFE, según indicó Enrique Álvarez.
Sin perjuicio de lo dicho sobre que será durante el verano cuando se decida la dimensión que tendrá la primera fase de urbanización de la ZALIA, su director informó de que el diseño de la misma se realiza en función de las necesidades que están exponiendo las empresas interesadas en adquirir terrenos, ya que «queremos hacerles un traje a su medida».