Las empresas del transporte y la logística estiman que van a necesitar un mínimo de 600.000 metros cuadrados (60 hectáreas) en la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), según expresaron al director de la misma, Enrique Álvarez, representantes de los sectores mencionados. Una sola empresa ha solicitado ya 200.000 metros cuadrados, aunque la oferta de suelo todavía no se ha iniciado. Podrá comenzar a partir de la aprobación inicial del plan especial que está en proceso de tramitación, algo que Enrique Álvarez espera que ocurra el próximo mes, «aunque no es algo que dependa de nosotros».
La amplia demanda de suelo, fundamentalmente de los sectores del transporte, la logística y la distribución, pero también de algunos sectores industriales y de servicios, hace que los responsables de la ZALIA se planteen ya la necesidad de duplicar la extensión de lo que será la primera fase del proyecto, inicialmente prevista de 40 hectáreas.
La ampliación permitiría no sólo satisfacer la demanda de las empresas, sino también ordenar mejor los espacios por sectores. Si la primera fase se limita a 40 hectáreas, habría que ubicar en dicho terreno a empresas de características muy diferentes: logísticas, industriales y de servicios, mientras que si desde el principio se planifica sobre 80 hectáreas «o incluso algo más», según Enrique Álvarez, la mezcla de sectores se podría evitar.
La decisión no afecta a la tramitación administrativa del proyecto, ya que ésta se realiza para la totalidad del espacio afectado (unas 400 hectáreas), y si la ZALIA recibe el visto bueno para ubicarse en San Andrés de los Tacones, como sus responsables desean, la organización de las distintas fases de urbanización depende más de la capacidad de planificación e inversión que de los trámites legales. Todo ello, sin perjuicio de que cada actuación, tanto en el interior de la colosal parcela como en las infraestructuras de acceso a la misma, requieran la tramitación correspondiente.
Inicio
De momento, la ZALIA ya existe como proyecto urbanístico, ya que la empresa encargada de gestionarla se constituyó el pasado mes de febrero, con la presentación al Principado de un Documento de Prioridades y otro de Evaluación Ambiental Estratégica.
«Tanto los departamentos competentes en urbanismo como en medio ambiente del Principado saben ya lo que queremos hacer y dónde lo queremos hacer», explicó el director de ZALIA. De las cinco ubicaciones estudiadas en principio, por iniciativa de los dos puertos comerciales asturianos, la documentación entregada el pasado mes de febrero reduce las posibilidad a tres o, si se prefiere, a dos, ya que la tercera es la que se denomina Alternativa Cero, que supone renunciar al proyecto. Esa opción va acompañada también de un estudio de repercusiones, en ese caso económicas y sociales, ya que, obviamente, de no hacer nada no se derivan efectos medioambientales. Las dos ubicaciones que se mantienen como posibles son las de San Andrés de los Tacones, en Gijón, y Guimarán, en Carreño.
Con los objetivos planteados el pasado febrero, el Principado abrió un periodo de información pública de 20 días. Paralelamente, se solicitó opinión a entidades afectadas por el proyecto, en ambos casos con pocas alegaciones, según Enrique Álvarez. La Dirección General de Medio Ambiente, a la vista de las sugerencias recibidas, indicó a la ZALIA los requisitos que debe cumplir el Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA) de las tres alternativas (incluida la Cero), que la entidad promotora del proyecto está ultimando, si bien se puede adelantar que apuesta de forma decidida por San Andrés de los Tacones como alternativa más adecuada, dijo Enrique Álvarez.
Informe ambiental
ZALIA tiene previsto entregar al Principado el Informe de Sostenibilidad Ambiental, junto al proyecto de Plan Especial referido a temas más urbanísticos (lindes, usos, etcétera) «en breve», probablemente dentro de los próximos quince días. El objetivo es que la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) pueda realizar la aprobación inicial del Plan Especial en su próxima reunión, que tendrá lugar en el mes de junio, si no modifica su costumbre de celebrar una sesión cada mes.
A partir de ese momento se abrirá el preceptivo periodo (45 días) de información pública, transcurrido el cual se podría proceder a la aprobación definitiva del Plan Parcial, que deberá incluir tanto el proyecto urbanístico como el informe de impacto ambiental. En el mejor de los casos, entre la aprobación inicial y la definitiva, en la que intervendrá el Ayuntamiento de Gijón, transcurrirán entre dos y tres meses.