Primero fueron los 'blogs', ahora los portales de vídeos. Al Pentágono la guerra de Irak se le estaba escapando de las manos, no sólo en las calles de Bagdad sino a través del ciberespacio. De ahí el anuncio de que bloqueará de su red el acceso a trece conocidos portales que estaban siendo utilizados masivamente por los soldados para contar su versión de la guerra. «Este tráfico recreativo impacta la red oficial de Defensa y la capacidad de la banda, además de que supone un peligro para nuestras operaciones», dice la nota interna.
Se acabaron los vídeos de soldados americanos pegando patadas a las puertas de asustados iraquíes con las que presumen de machitos entre sus colegas. No más bitácoras detalladas con las batallitas de guerra. YouTube, My Space, MetaCafe y iFilm son algunos de los que desde ayer están fuera del alcance de la tropa desplegada a ultramar. Los que viven en Estados Unidos podrán seguir accediendo a ellos a través de redes externas y ordenadores privados, pero los que están en Irak y Afganistán dependen por completo del limitado servicio de Internet que proveen los campamentos.
La censura también ha llegado a los 'blogs'. El mes pasado el Ejército pasó una ordenanza que requiere a todos los 'bloggers' que antes de colgar cualquier entrada la consulten con sus superiores, lo que ha desatado la preocupación de los 'bloggers' militares, congregados la semana pasada en Arlington para la segunda conferencia de los llamados 'Milbloggers'. Paradójicamente allí se leyó un mensaje del presidente Bush dando las gracias por el servicio que prestan para difundir sus posiciones. La ironía sigue en YouTube, donde el Pentágono ha eempezado a colgar sus propios vídeos propagandísticos en los que muestran a soldados estadounidenses en Irak atacando a supuestos terroristas. El contraataque continúa.